CORONAVIRUS

El factor que hace a Margarita del Val ser "mucho más optimista" con la pandemia

La viróloga del CSIC se muestra confiada con la llegada de las vacunas, aunque apunta que éstas no traerán una normalidad este año pues no previenen el contagio.

El factor que hace a Margarita del Val ser "mucho más optimista" con la pandemia
JUAN MANUEL SERRANO ARCE - Archivo EUROPA PRESS

Desde el inicio de la pandemia del coronavirus, la viróloga del Centro Superior de Investigaciones Científicas, Margarita del Val, se ha mostrado como una de las voces principales a la hora de comunicar sobre el avance de la pandemia y lo que podría llegar en el futuro. En una entrevista con Radio El Respeto, Del Val se muestra más optimista que meses atrás gracias al gran avance que suponen las vacunas.

"Veo la situación mucho más positiva, ahora tenemos un horizonte claro y tenemos una vacuna. Es un cambio muy importante. La estamos viendo en acción cómo funciona en la vida real. Vemos que las residencias están funcionando como una balsa de aceite. Entran los brotes pero las personas no tienen síntomas o son leves. Lo veo más positivamente. Pero todavía nos quedan meses duros por delante y depende de las dosis de vacunas que nos lleguen".

En su charla con el citado medio, emitida en directo a través de su canal de YouTube, ha asegurado que sus predicciones previas se basaban en el conocimiento de otras pandemias, como la de la gripe de 1918.  "En cuanto se empieza desescalar, unas semanas se incrementan los contagios. Yo me estaba fiando de anteriores epidemias, y lo hemos ido casi copiando. En primavera nos pilló a todos desprevenidos, en verano ocurrió en julio cuando menos lo esperábamos, pero es algo que ocurrió en el 18. Lo que prima no es el verano, sino la cantidad de gente vulnerable. Cada vez que desescalamos, pasan unos días y empiezan lentamente a subir los casos. Le pido a la gente que se de cuenta de eso, seguimos siendo muchos vulnerables. Le pido a la gente que piense en los mayores, que a pesar de la desescalada nos retengamos, depende 100% de nosotros. El virus está ahí y se multiplica cuando se puede transmitir de una persona a otra. Hay que evitar las maratones de contacto, que se hacen aunque tengamos limitada la movilidad".

No obstante, las vacunas tienen un 'problema' por el que no se alcanzará la plena normalidad este año. "No estoy segura de que las vacunas nos acerquen a la normalidad este año. Las vacunas tienen una alta eficacia en la protección y son muy seguras. Pero les falta que protejan de la infección, las personas vacunadas todavía se pueden infectar, aunque sin síntomas. Se está generando una población creciente que, en caso de que se infecten, serán asintomáticas potencialmente contagiosas. Es uno de los talones de Aquiles de esta pandemia, que no vemos venir al virus. Hay muchas personas que contagian sin saberlo. Las vacunas no van a acabar con esta situación".

Llegada de la cuarta ola

Después de semanas de descensos, con los que se ha ido reduciendo la curva de la tercera ola, los contagios se han estabilizado y poco a poco han comenzado a subir en algunas comunidades. Un hecho que, según señala la experta, hay que retrasar lo máximo posible. "Cuanto más se retrase la subida, menos personas entrarán en la UCI, menos casos graves de personas mayores y menos muertos que tendremos que lamentar. Espero que la cuarta ola no nos pilla desprevenidos. No sé cómo será esta oleada, me gustaría que se pareciera a la de verano: bajó mucho la edad de las personas infectadas, y no había esa saturación en los hospitales. Las personas mayores tenían miedo y se protegían. Fue una oleada de jóvenes, pero porque los mayores estarán protegidos por las vacunas".

Contagios en interiores

Como ya había hecho en ocasiones anteriores, Del Val aseguró que se deben extremar las precauciones en los espacio interiores, con especial hincapié en bares y restaurantes, donde uno se quita la mascarilla para ingerir alimentos y bebidas. "Con una mascarilla bien ajustada la probabilidad de contagio es menor. Con una situación más tranquila en la que no estemos hablando la capacidad de emitir aerosoles es menor. Si además no bebemos alcohol en el museo estaremos menos relajado y a gusto, pero nos olvidaremos menos de las medidas. Es un virus que se transmite fácilmente cuando nos quitamos la mascarilla en sitios interiores poco ventilados".

Entrevista a Margarita del Val

Para hacer una comparativa de cómo es el contagio a través de aerosoles, que muchos expertos como José Luis Jiménez han advertido, utiliza el hecho de fumar. "Es como si estuviésemos fumando. Si uno fuma en una sala de un museo con dos o tres personas, no es lo mismo que si lo hace en un bar que está lleno de gente, además inhalará mucho menos si está protegido con una mascarilla. Todo es cuestión de probabilidades, a lo mejor hemos ido un par de veces a un bar o hemos cenado con la familia y no ha pasado nada. Hasta que pasa. En Navidades, ha habido casos en que se ha contagiado toda la familia".

Aparición de nuevas variantes

Otro de los temas tocados en la entrevistas fueron los de las nuevas variantes que se detectan en todo el mundo. Algo que no debe ser relevante de por sí, pues es la naturaleza de los virus, pero sobre lo que se debe estar en alerta. "A nivel de investigación hay que vigilarlas, tenemos que ser capaces de detectar una posible futura pandemia, y es a través de la vigilancia epidemiológica. La mejor manera es con la secuencia de lo que está circulando en granjas, animales domésticos o silvestres. Sabemos demasiado poco de qué variante debe impactar, pero no nos debemos alarmar en cuanto hay dos casos de una nueva. Hay que tomarlo con calma. La manera de evitar que el virus se propague es la misma con cualquier variante. Si cambiase de ser un virus respiratorio a gastrointestinal a lo mejor tendría nuevas vías de contagio y sería una epidemia nueva".