CORONAVIRUS

¿Qué son los estados de alarma, excepción y sitio?

El Gobierno de Pedro Sánchez decretará el estado de alarma tras un extraordinario Consejo de Ministros durante 15 días como mínimo. Estas son las diferencias entre los tres tipos.

¿Qué son los estados de alarma, excepción y sitio?
Moncloa Palace Moncloa Palace via REUTERS

Con más casos registrados de Covid-19 en España - que supera en este caso los 4.000 en nuestro país - el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado un extraordinario Consejo de Ministros para decretar el estado de alarma durante, al menos, los próximos 15 días en nuestro país.

Será la segunda vez que un Presidente decrete este estado desde la restauración de la democracia en nuestro país. El primero que lo decretó fue José Luis Rodríguez Zapatero, en el año 2010, cuando tomó la decisión en plena huelga de controladores. Esta decisión la anunció Sánchez ayer a mediodía, instantes previos a que presidentes como el catalán Quim Torra, anunciase su petición al Presidente de proceder al confinamiento de Cataluña ante la falta de competencias para tratar de frenar el avance de los casos positivos por coronavirus y controlar puertos, aeropuertos y líneas ferroviarias, así como los accesos y las salidas del territorio catalán.

También lo hizo el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, que anunció el decreto de confinamiento de todas las zonas turísticas y el cierre de establecimientos de ocio. Ante la posibilidad del cierre de Madrid la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, aseguró que no tomarán dicha medida “ante la falta de competencias” dado que dicha decisión pertenece al Gobierno central. Estas son todas las diferencias existentes, en cuanto a forma y aplicación, entre los estados de alarma, excepción y de sitio en nuestro país:

Estado de alarma

Regulado en la Constitución Española en el artículo 116 y a través de la ley orgánica 4/1981. Tal y como indica la Carta Magna, el estado de alarma “será decretado el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros por un plazo máximo de quince días, dando cuenta al Congreso de los Diputados”.

A diferencia de los otros dos tipos, es el de carácter más leve y no restringe los derechos fundamentales. Esta medida se toma en casos como crisis sanitarias – como la actual – catástrofes o desgracias públicas como por ejemplo inundaciones o terremotos de gran magnitud, casos de desabastecimiento de productos de primera necesidad o paralización de servicios públicos para la comunidad, tal y como recoge el BOE en la ley orgánica mencionada anteriormente.

En este caso, una vez que Pedro Sánchez decrete el estado de alarma, algunas libertades que se podrían ver afectadas son la circulación o permanencia de personas en lugares determinados; la intervención de industrias, fábricas o talleres salvo domicilios particulares; racionar o limitar el uso o consumo de artículos de primera necesidad o impartir las órdenes necesarias para el abastecimiento de supermercados.

Además, la ley contempla sanciones en caso de que no se cumplan con las normas establecidas. En el artículo 10.1 de la ley orgánica, “El incumplimiento o la resistencia a las órdenes de la Autoridad competente en el estado de alarma será sancionado con arreglo a lo dispuesto en las leyes”.

Estado de excepción

Regulado en la misma ley que el estado de alarma, es un mecanismo que se ejecuta en casos de mayor gravedad. En este caso, este mecanismo “será declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros, previa autorización del Congreso de los Diputados”. Tal y como se indica en el segundo punto del artículo 116 de la Constitución, tanto la autorización como el decreto del estado de excepción “deberá determinar expresamente los efectos del mismo, el ámbito territorial a que se extiende y su duración, que no podrá exceder de treinta días”.

En su artículo 13, recoge la ley 4/1981 que se aplicará cuando “el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, el de los servicios públicos esenciales para la comunidad, o cualquier otro aspecto del orden público, resulten tan gravemente alterados que el ejercicio de las potestades ordinarias fuera insuficiente para restablecerlo y mantenerlo”.

Una vez aplicado, a diferencia del estado de alarma, si se procederá a suspender los artículos que atañen a los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, tales como 17 y 18, apartados 2 y 3; artículos 19 y 20, apartados 1, a) y d), y 5; artículos 21 y 28 apartado 2, y artículo 37 apartado 2 de la Carta Magna.

En caso de que haya personas que produzcan alteraciones del orden público una vez declarado el estado de excepción, se recoge en el artículo 16.1 la orden de detención de éstas “si lo considera necesario la Autoridad gubernativa”. Dicha detención “no podrá exceder los diez días de duración” y se debe comunicar en el plazo de 24 horas al juez correspondiente.

Estado de sitio

Es el recurso que se aplica en caso de máxima gravedad. Solo se aplicará, según recoge la ley orgánica 4/1981 que recoge los tres tipos de estados: “Cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios”

Además, la declaración “determinará el ámbito territorial, duración y condiciones del estado de sitio y podrá autorizar, además de lo previsto para los estados de alarma y excepción, la suspensión temporal de las garantías jurídicas del detenido”.

Tanto en los estados de alarma con en los de excepción, según recoge la web del Ministerio de Defensa, no prevé la intervención de fuerzas militares. Además, en el artículo 116, se señala que “la declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes”.