CICLISMO | TOUR DE ROMANDÍA

Mensaje de Marc Soler

El catalán del Movistar ganó en solitario en Estavayer y alcanzó el liderato de Romandía tras un ataque excepcional en la última cota de la jornada.

Mensaje de Marc Soler
Romandía

Marc Soler comienza a tener un sello personal. Con valentía y potencia, el catalán atacó en Les Granges, última cota del circuito de Estavayer, con nueve kilómetros y una vertiginosa bajada por delante. En un día de perros, con frío y lluvia, Soler se la jugó. Ion Izagirre trató de salir a su rueda, pero no consiguió contactar con él. Así que Marc venció en solitario y alcanzó el liderato del Tour de Romandía. También mandó callar en su celebración, un mensaje para los que cree que son injustos con las expectativas generadas a su alrededor o su rendimiento.

Ganador del Porvenir en 2015, en 2018 se anotó la general de la París-Niza. En 2020 se llevó su primer triunfo en una grande en la Vuelta, en una situación parecida a la de Romandía. Atacó en el descenso de San Miguel de Aralar… y hasta la meta de Lekunberri. Así que se trata de su quinta victoria profesional, tercera en el World Tour, a los 27 años. En el Giro capitaneará al Movistar por vez primera, sin tricefalias ni otros experimentos. En la Vuelta de 2019 firmó su único top-ten en una cita de tres semanas, noveno. Veremos hasta dónde llega. Es un corredorazo, en cualquier caso, y con libertad y sin presión funciona de maravilla. De momento prueba que su puesta a punto marcha por buen camino, y este sábado defenderá el jersey de líder en el final en alto de Thyon 2000.

Porque Rohan Dennis se cayó y cedió el maillot amarillo. Geraint Thomas y Richie Porte se encuentran ahora a 14 segundos del ciclista de Vilanova i la Geltrú. Otro que sufrió un duro percance fue Stefan Küng, cuando rodaba en cabeza. A los suizos Küng, Stefan Bissegger, Johan Jacobs y Matthias Reutimann se unieron en la escapada los belgas Kobe Goossens y Sander Armée y el británico Charles Quarterman. Protagonismo local, que se multiplicó cuando se rompió la fuga y se quedó solo Küng, aunque su aventura acabó por los suelos. Soler arriesgó y ganó.