CICLISMO | VUELTA A ESPAÑA

Chaves: "Estoy bien y queda Vuelta para demostrarlo"

El colombiano es octavo a 1:29 de Roglic a pesar de la avería que tuvo en la Laguna Negra. Es una oportunidad para volver a brillar en las generales de tres semanas.

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Esteban Chaves (Bogotá, 30 años) debe”mantener la calma y la cabeza fría aunque en los últimos tiempos no acompañe la suerte”. El líder para la clasificación general del Mitchelton mostró su filosofía en el jueves en la Laguna Negra, donde tras dos primeras jornadas al nivel de los mejores, una avería trastocó sus planes. Tuvo que cambiar de bicicleta en dos ocasiones, primero con un compañero y luego a otra de su talla, pero supo reaccionar. “Sin entrar en pánico”, sólo se dejó en la meta 1:06 con los mejores. Tras una jornada más plácida ayer camino de Ejea de los Caballeros, es octavo en la general a 1:29.

“Da rabia tener mala suerte, pero hay que quedarse con lo bueno, se minimizaron las pérdidas”, analiza. Tras cuatro etapas de Vuelta, la criba ya está hecha, muchos favoritos como Pinot, Martínez, Froome... están en casa o descartados, y él ha llegado en un buen estado de forma. “Después del Tour no me noté agotado, se hizo un buen Mundial y recuperé bien. Voy día a día y quiero disfrutar, pero noto que he llegado a esta Vuelta en un gran momento y todavía queda terreno para demostrarlo”, asegura siempre agradable y educado, hasta en los peores momentos.

La Vuelta es una carrera que le trae buenos recuerdos. En ella se estrenó en una grande, con un doblete, en 2015 (Caminito del Rey y Cazorla) y también demostró en aquella edición que podía pelear por generales (fue quinto). Al año siguiente hizo dos podios: segundo en el Giro y tercero en la Vuelta. Pero desde entonces, a pesar de lograr triunfos de alto nivel, no ha logrado volver a esos puestos de privilegio en las carreras de tres semanas, en muchas ocasiones, frenado por situaciones de mala fortuna.

De ahí que, aunque habla con cautela, se perciban sus esperanzas en esta Vuelta, con un recorrido que se le adapta, a pesar de la rareza de disputarla con frío por el cambio de fechas. También después de varios meses sin parar y lejos de su casa. “Están siendo meses muy intensos, y para los que somos de otros continentes diferentes (corre para una estructura australiana) se hace muy duro. Yo me motivo pensando que estoy haciendo lo que soñaba cuando era niño”. En su cabeza, que tanto esfuerzo al fin tenga recompensa.