TOUR DE FRANCIA | ETAPA 14

Alerta roja en el Tour

La llegada de Lyon no tuvo público por la expansión de la pandemia en la región. Este domingo tampoco habrá aficionados en el Grand Colombier.

Alerta roja en el Tour
Jesús Rubio

La evolución del coronavirus en Francia obligó a las autoridades sanitarias francesas y al Tour a tomar la determinación de celebrar la llegada en Lyon a puerta cerrada. La imagen desértica de los metros finales (se prohibió el acceso de personas a 400 metros de la línea de meta) contrastó con las abarrotadas calles adyacentes, en las que tampoco se apreciaba mucha concienciación sobre la pandemia: era sábado y las mascarillas sólo son obligatorias en determinadas zonas (el centro de la ciudad) hasta el martes 15 de septiembre.

Lyon y el departamento del Ródano se encuentran en zona roja, como otros 41 más. Francia alcanzó el jueves 10 de septiembre su pico máximo de contagios, incluida la primera oleada de marzo: 9.843 personas infectadas en un día. En las zonas rojas, consideradas de circulación activa del virus, se reducen e incluso prohíben las reuniones, se cierran los establecimientos no imprescindibles, se limitan los viajes dentro del territorio y Sanidad puede reforzar las medidas de protección y detección.

Este domingo, ni el Grand Colombier ni el puerto anterior, La Biche, tendrán aficionados en sus cunetas ni en sus cimas. Ambos pertenecen a l’Ain, un área igualmente en rojo. Además, los organismos competentes hicieron un llamamiento a través de las redes, la radio y la televisión para exigir el uso de la mascarilla desde las 08:00 hasta las 20:00 en Culoz, la localidad que se encuentra a los pies de las montañas.

La experiencia de la puerta cerrada no es nueva para ASO, la empresa responsable de la ronda. En la París-Niza debieron recurrir a esta fórmula antes del confinamiento. De hecho, la pandemia provocó que la competición acabara el sábado, en Valdeblore, en vez de en el tradicional cierre de Niza, el domingo. Pese a que tanto el Gobierno como el Tour siempre insistieron en la idea de que la carrera sólo saldría adelante con público, la delicada situación que atraviesa el país obliga a acordar decisiones drásticas para que el pelotón llegue a París. Aunque comienza a crecer la tensión con los nuevos test PCR y la expansión del coronavirus.