TOUR DE FRANCIA | ETAPA 19

Bernal: "No quería reprocharme no intentar ganar el Tour"

Es el tercer colombiano en ponerse líder del Tour tras Fernando Gaviria y Víctor Hugo Peña: “La meta con la que soñé desde que veía a Contador”.

A Egan Bernal le esperaban en la meta de Tignes su padre, Germán, y su novia, Xiomara. Con más problemas de los esperados por culpa del bloqueo de las carreteras, el colombiano llegó junto a sus seres queridos y se derrumbó de emoción antes de recibir el maillot amarillo en la ceremonia del podio. Le debería haber correspondido también la etapa, pero no le importó: “No me molesta, aunque me habría encantado que me declararan vencedor por transitar yo el primero por el Iseran. Lo fundamental es que me vestí con la camiseta de líder. El resto me da más igual”.

A los 22 años, se convirtió en el tercer colombiano en alcanzar el liderato del Tour tras Fernando Gaviria (2018) y Víctor Hugo Peña (2003): “Se trata de un sueño hecho realidad, la meta para la que trabajas tanto y con la que te ilusionas desde que seguías en la televisión los ataques de Alberto Contador”. Si consigue conservar el jersey en Val Thorens, para lo que dispone de 48 segundos ante Julian Alaphilippe y 1:16 sobre su compañero y vigente campeón, Geraint Thomas, los más directos perseguidores, será el tercer vencedor más joven del Tour y el más novel de las rondas galas de posguerra (ostenta el honor el francés Henri Cornet, con 19 años y 352 días en 1904).

Precisamente su edad jugó un papel clave en la táctica que desarrolló en el Iseran: “En un momento sopesé los pros y los contras de lanzarme a un ataque lejano. Hablé con G, los dos estábamos de acuerdo en que lo probara. Sin embargo, dudé sobre la conveniencia de ir a lo loco con muchísimos kilómetros por delante. Tampoco deseaba quedarme con una mala sensación por no intentarlo, así que me decidí. Con 22 añitos me faltan muchos Tours por disputar, y casi siempre la suerte sonríe a los valientes”. Eso sí, reconoció que los mensajes de anulación le dejaron en shock: “Me decían ‘Stop, stop’. Me hablaban en inglés y en francés. ¿Pero cómo voy a parar si tengo que conquistar el Tour? Luego comprendí, una curiosa anécdota”.

Thomas, defensor del título, parece que desempañará un rol similar al de Chris Froome con él en la edición de 2018. Secante y acompañante en el cajón de los Campos Elíseos. Gregario antes que jefe, el galés no duda: “A partir de este preciso instante, Egan contará con un fiel escudero para entrar de amarillo en París. Importa el grupo, Ineos, nada más”.