ATACAMA CHALLENGER

Moracho, Pereiro y Olano: trío español en Atacama Challenger

El exatleta español afronta un nuevo desafío en el desierto por cuarto año consecutivo. Le acompañarán grandes campeones del Tour, Vuelta y Juegos Olímpicos.

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Moracho, Pereiro y Olano: trío español en Atacama Challenger
Atacama Challenger

Las grandes historias también ocurren en el desierto. Esta es la de Javier Moracho y el Atacama Challenger. El exatleta español (Monzón, 61 años) afrontará el desafío del desierto sudamericano del 5 al 7 de abril con un equipo que reúne a grandes leyendas del ciclismo español. Hace años ya, cuando Javier probó a correr la Quebrantahuesos, que las vallas dieron paso a las dos ruedas en la vida del exatleta con prestigiosas pruebas alrededor del mundo (como la Brasil Ride, Titan Dessert o Trans Cumbres). Este año, Moracho volverá a tener como compañeros de fatigas a Abraham Olano y Óscar Pereiro al igual que en pasadas ediciones. Un trío de lujo que cuenta con un envidiable palmarés con triunfos como el Tour de Francia, Vuelta a España, Campeonato del Mundo, Juegos Olímpicos, Campeonatos de España y Europeos.

Más que bien acompañado estará Javier para superar este desafío por cuarto año consecutivo. En el caso de Pereiro será su tercera participación y en el de Olano la segunda. Galones y experiencia más que de sobra para soportar las tres etapas que componen este recorrido en el que se alcanzan altitudes de casi 4.000 metros. "Lo más duro de la carrera es la altitud en la que estás. Una de las etapas termina en el Volcán Licancabur a 4.000 metros (cima en 5.940m), que separa la frontera con Bolivia. Hasta arriba del todo no podemos subir. No puedes respirar casi, por eso ahora iremos unos 10 u 11 para hacer algún entrenamiento en altitud a unos 2.500 metros. En cuanto a la primera etapa, es una subida continuada de más de 30 kilómetros que se hace interminable. Pero está muy bien, es una experiencia muy buena", explica Moracho sobre el recorrido que afrontarán los corredores en el norte de Chile.

Javier Moracho, junto a Olano y Pereiro en Atacama.

Cabe señalar que esta prueba cuenta con una configuración autosuficiente y con una normativa estricta en cuento a ecología se refiere. Así lo cuenta el exatleta de Monzón: "Es una prueba sostenible. La controlan las comunidades indígenas de Atacama. Por normativa no se permiten tener cintas de plástico para señalizar el recorrido. Los mecánicos que utilizamos son nativos de Atacama. Los llevaron a Santiago de Chile para que aprendieran mecánica y luego allí pudiesen montar sus pequeños negocios para aumentar la riqueza en la zona. Si no te dan permiso las comunidades indígenas, no pasas por las zonas turísticas de la prueba. Al Dakar no le dejan participar por donde vamos nosotros. Está limitado el número de ciclistas que pueden participar, aunque en 2017 acabamos más o menos la mitad de ciclistas. Ese año fue muy dura".

Un año más, Javier vivirá momentos inolvidables en Atacama en una carrera de la que es embajador. "Se pusieron en contacto conmigo para que ayudara a promocionar esta prueba y fui allí para conocerla. Los paisajes por donde pasas son impresionantes. Me reuní con ellos, creamos el primer club deportivo de la comunidad indígena de San Pedro de Atacama: 'Vencedores del desierto'. No tenían ninguno antes. Les dije que les traería gente que le diera nombre a esto", afirma Moracho.

Javier Moracho finaliza una de las etapas en Atacama.

Precisamente en vencer al desierto estará este equipo, que derrocha poderío español por los cuatro costados. La diversión y el sufrimiento a partes iguales estarán garantizados para los participantes procedentes de 15 países de los 5 continentes. Y después, ¿a qué nuevo reto se enfrentará Javier? "Estoy inscrito en la Mongolia Challenge para el mes de agosto. Va a ser el primer año que la haga y sólo tengo referencias que me han dado los que la han corrido. Voy a intentar acabarla. ¿Retos? A ver lo que el cuerpo va aguantando [risas]. También haré la Quebrantahuesos y alguna más". El desierto, los amigos, las grandes historias...

Olano emuló su hazaña del Mundial de Colombia 1995

Si por algo es recordado Abraham Olano, dentro de todos sus éxitos deportivos, es por la medalla de oro conquistada en el Mundial en ruta de 1995 celebrado en Colombia. El español llegó a meta en solitario tras un sufrimiento extremo, ya que tuvo que culminar su gesta completando los últimos kilómetros de la etapa con una rueda pinchada.

Cerca estuvo de sufrir una aparatosa caída, ya que la rueda trasera estaba a punto de separarse de la llanta, pero nada pudo pararle. Ni siquiera el peligroso grupo perseguidor que tenía detrás: Pantani, Gianetti e Induráin, que le guardaba las espaldas.

Curiosamente, Olano volvió a demostrar su fortaleza una vez más y alejado ya de la competición. Ocurrió en el desierto, en el Atacama Challenger del año pasado. Una historia de superación que explicó así Javier Moracho a As: "El año pasado nos caímos los tres en carrera [por él, Olano y Pereiro]. Acabamos todos magullados. En una etapa, a Abraham se le rompió la cadena, pero llegó a meta llevando la bici a cuestas. En el Mundial llegó con la rueda pinchada y aquí llegó corriendo a meta con la bicicleta. Yo iba por detrás y no lo vi, pero me lo contó. "Yo no me he retirado nunca", decía Abraham. Le quedaban unos cuantos kilómetros y pudo acabar esa etapa". Abraham Olano, incombustible hasta el final.