Qué fue de Tacko Fall, el gigantón que ‘regresa’ a la NBA para participar en el All Star
El gigante senegalés (2,29) participa en el partido de las celebridades del All Star. El pívot que una vez enamoró al público ha vivido toda una odisea desde su último partido en la NBA.

Un gigante hoy querido por el mundo comenzó su historia mediática hace más de una década. En 2013, Tacko Fall emigró a Estados Unidos desde Dakar (Senegal) para jugar al baloncesto de forma profesional. Tras un breve paso por Liberty Christian High School en Tavares (Florida), el pívot firmó por los UCF Knights de la NCAA en octubre de 2014. Después de un ciclo universitario completo (cuatro temporadas), una fecha marcó su camino; el mundo le conoció el 24 de marzo de 2019, en un duelo viral contra Zion Williamson.
En ese encuentro, ante la favoritísima universidad de Duke (R.J Barrett, Cam Reddish) Fall deslumbró con 15 puntos y 6 rebotes. No ganó el partido (77-76 tras un 2+1 de Zion y un rebote en ataque decisivo de Barrett), pero su carisma dejó una huella imborrable entre los aficionados. El pívot contaba con un físico y altura inusuales que lo situaron en el radar de muchos equipos, y finalmente, tras una noche sin éxito en el draft y un buen paso por la Summer League, los Celtics apostaron por él mediante un contrato dual que le permitió dar el gran salto.
En su primera temporada, combinó el paso por los Maine Red Claws de la G League con el primer equipo. Y llegó el día; el 27 de octubre de 2019 pisó por primera vez la pista en un partido de la NBA; había tocado el cielo. El Madison Square Garden no fue nada mal escenario para un primer contacto. Parecía el inicio de una historia perfecta, al menos tenía todos los ingredientes para ello. Sin embargo, fue el comienzo de una auténtica odisea para el gigante senegalés. Únicamente disputó 26 partidos en dos temporadas como verde, pero fueron más que suficientes para convertirse en todo un icono del TD Garden.
Cada vez que los Celtics tenían una amplia ventaja al final de un partido, el pabellón se unía para gritar al unísono: “¡We want Tacko!” ¡Queremos a Tacko! Y cada vez que se cumplía el deseo, la afición estallaba entre jolgorio y revuelta. Sin embargo, las condiciones que le hicieron tan querido fueron las mismas que consumaron su perdición; la bendición se convirtió en un problema; sus 140 kilos de peso, su incapacidad para el tiro exterior, el mayor ritmo en el juego, la falta de pívots de la vieja escuela, el sufrimiento con los cambios constantes en defensa... Eran a priori demasiados inconvenientes. Pero Fall no se rindió, y la NBA no le dejó de lado; los Cavaliers fueron el siguiente destino.
Por desgracia para el senegalés, la aventura en Ohio le duró 11 partidos. Tras un total de 37 encuentros disputados en tres campañas, con un promedio de 2,2 puntos y 2,4 rebotes en 6,2 minutos, quedó claro que la realidad había batido al sueño; no estaba hecho para la mejor liga del mundo. Eso sí, el pívot se ganó la condición de ser uno de los jugadores más altos de la historia de la NBA (solo superado por Manute Bol y Gheorghe Muresan). El gigante no se frustró; tenía otras aspiraciones más allá ser una estrella mundial del baloncesto. Cuando se quedó sin hueco en Estados Unidos, el pívot comenzó su particular vuelta al mundo.
En su primera parada, aterrizó en la CBA (Liga China) para vestir la camiseta de los Xinjiang Flying Tigers. La aventura asiática fue todo un éxito: el senegalés promedió 13,8 puntos, 10 rebotes y 3,3 tapones; grandes números para un jugador con capacidades físicas completamente superiores al resto de la liga. Sus estadísticas le valieron para ganarse un nuevo pase en la Summer League, esta vez de la mano de los Milwaukee Bucks. Sin embargo, China le había hecho más gracia; volvió a por otra ronda: firmó por los Nanjing Monkey Kings.
A mitad de temporada (en febrero de 2024), partió hacia Puerto Rico, para jugar con los Piratas de Quebradillas en la BSN. Terminó la temporada, y emprendió un viaje larguísimo hacia Nueva Zelanda, donde fichó por los New Zealand Breakers, que juegan en la NBL de Australia. El pasado octubre, los Breakers disputaron un amistoso ante los Philadelphia 76ers, tras el cual el senegalés afirmó que “volver a la mejor liga del mundo es una motivación extra”. Finalmente, tras una aventura parcial en Oceanía, regresó a las que había sido su última casa en China; de vuelta a los Nanjing Monkey Kings en marzo de 2025.
Cuando parecía que su paso por la NBA había llegado a su punto final, ocurrió lo que nadie esperaba. Tacko Fall fue seleccionado para participar en el All Star Celebrity Game 2026, que se ha disputado esta noche. El pívot ha compartido pista en el extravagante evento con varios exjugadores de la liga, como Jeremy Lin o Jason Williams. También han participado en el partido personajes inesperados como Cafú (leyenda del fútbol brasileño) o Shams Charania, insider senior de la ESPN. Su equipo ha ganado el trofeo y Fall ha firmado una de sus líneas estadísticas que saltan a la vista nada más verla: 20 puntos, 21 rebotes y 5 tapones. No es la vuelta con la que Tacko soñaba, pero es sin duda una que llamará la atención del público, siempre devoto del gigante senegalés.
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