NBA

¿Puede Cunningham ganar el MVP?

El base es el líder del, hasta ahora, segundo mejor equipo de la NBA. Su nivel no es superior al de otras estrellas, pero el balance es importante a la hora de decidir quién se lleva el galardón. Doncic, cada vez más fuera de la pelea.

Detroit Pistons guard Cade Cunningham (2) dribbles in the first half against the Oklahoma City Thunder at Little Caesars Arena.
Rick Osentoski
Alberto Clemente
Redactor de Baloncesto
Alberto Clemente es licenciado en Historia y Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos. Empezó su andadura en el periodismo en Cadena SER, donde estuvo de mayo de 2018 a enero de 2019, desempeñando sus funciones en la web, dentro de la sección de deportes. Tras dicha estancia, pasó a formar parte de As, siendo parte de la sección de baloncesto.
Actualizado a

Cade Cunningham no es el mejor jugador de la NBA. Ese privilegio pertenece, probablemente, a Nikola Jokic. Y detrás de él a esa ristra de jugadores con los que se ha disputado los premios individuales y que han llegado a estar a su nivel o, al menos, a acercarse ligeramente. Giannis Antetokounmpo, Shai Gilgeous-Alexander o Luka Doncic son los más completos, los que siempre están en las conversaciones, los que más estadística amasan. E incluso se podría considerar que Kevin Durant o Stephen Curry están por encima del base de los Pistons, al que también superaba LeBron James la temporada pasada. Sin embargo y a pesar de todo eso, la joven estrella de 24 años es la mejor situada para hacerse con el trofeo más preciado a nivel particular. Por la importancia del legado, las intenciones de que se considere a según quién y la trascendencia que supone escribir tu nombre en la historia: el MVP.

¿Por qué ocurre esto? Se juntan muchos factores. La votación para el MVP se celebra una vez finalizada la temporada regular. Hasta la temporada 1979-80, el premio era seleccionado por el voto de los jugadores, pero desde la temporada 1981, el premio lo deciden los periodistas deportivos de Estados Unidos y Canadá. La votación es realizada por 125 miembros; tres de cada una de las treinta ciudades de la NBA, y el resto, locutores y analistas especializados de medios de comunicación. Desde la temporada 1982-83, solo jugadores de equipos con 50 o más victorias durante la campaña han logrado ganar el premio excepto dos: Karl Malone en la temporada 1998-99 del cierre patronal, en la que solo se disputaron cincuenta partidos. Y Russell Westbrook en la 2016-17, cuando los Thunder consiguieron 47 victorias pero el trofeo fue para el base, que promedió triple-doble, algo que antes que él sólo había conseguido Oscar Robertson (hoy, Nikola Jokic también está en la lista).

Este dato beneficia mucho a Cunningham: los Pistons tiene un récord de 45-15, el segundo mejor de la NBA tras el 49-15 de los Thunder. Esto es resaltable por dos cosas: el equipo de Detroit, en un espectacular retorno al estrellato, cumple la regla no escrita que dijo en su momento Phil Jackson, la que indicaba que los candidatos verdaderamente favoritos eran aquellos que llegaban a las 40 victorias antes que a las 20 derrotas. Pero eso también pone la vista fija en los Thunder... y en Shai Gilgeous-Alexander, que ya se hizo con el galardón el curso pasado. Cade promedia 25,2 puntos, 5,8 rebotes y 9,9 asistencias esta temporada, en la que sólo se ha perdido seis partidos. Su homólogo en Oklahoma se va a 31,8+4,4+6,4, aunque se ha perdido 12. Salvo sorpresa mayúscula, la pelea estará entre las dos estrellas. Una que aspira a todo y otra que ya lo ha conseguido. También el anillo y el MVP de las Finales.

¿Es el MVP el mejor jugador de la NBA?

El eterno debate y los criterios de votación son uno de los debates más frecuentes en la mejor liga del mundo. También la barrera mágica de los 65 partidos que se estableció en el último convenio y que es una idea para luchar contra el tanking pero que perjudica a jugadores que se quedan cerca de la cifra sin igualarla y, por lo tanto, no optan a los premios individuales. Todos los premiados a lo largo de los años tienen una explicación lógica y racional. Todos ellos se merecían el MVP, por uno u otro motivo. Pero en el historial de nominados, a pesar de contar con verdades absolutas en ocasiones, aparece una idea soterreada que se ha impuesto a la hora de hacer según qué análisis: que, muchas veces, el ganador del MVP no es el mejor jugador de la NBA.

Ha pasado en más de una ocasión y repasar ahora esas teorías basadas en injusticias subjetivas que en realidad no lo son (siempre hay una explicación legítima para el ganado) no merece la pena. Pero hay una cosa que está clara: es difícil pensar que Cunningham, o incluso Shai, estén por encima de Nikola Jokic, por poner el ejemplo más claro. El gigante serbio ya se quedó sin el que habría sido su cuarto trofeo el año pasado en favor de la estrella de los Thunder, impulsada por la extraordinaria regular season de su equipo (68 victorias). Jokic se fue entonces a 29,6 puntos, 12,7 rebotes y 10,2 asistencias, números estratosféricos. Esta temporada llega a los 28,7+12,6+10,3, liderando además la competición en rebotes y asistencias, esto último verdaderamente increíble al tratarse de un pívot (los nuevos tiempos y esas cosas). Es decir, aparte de ser el mejor jugador de la actualidad es también el mejor del último lustro. Pero claro, los premios no se ganan sólo por eso.

Noticias relacionadas

Y hay más jugadores que podríamos meter en la faena por estadística y peso en sus equipos, pero a los que les falta esa otra parte: Luka Doncic (32,4+7,7+8,6) está muy perjudicado por el momento de los Lakers. Jaylen Brown (29+7+5) podría ser uno de los candidatos en la sombra. Jalen Brunson (26,7+3,4+6,2) es el líder de los Knicks, pero por narrativa (algo también importante). Mientras que Victor Wembanyama (23,4+11,1+3, con 3 tapones) se lo está tomando con calma y gente como Giannis Antetokounmpo (27,7+10,1+5,5) no entra por el nivel de su equipo y por el récord de su equipo, algo similar a Stephen Curry (27,2 puntos y un 39,1% en triples con 37 años) o Kevin Durant (26,3+5,4+4,5 con la misma edad). El MVP, al final, es como los Premios Óscars y derivados: no sólo depende del nivel de la película, sino de la promoción que se haga de la misma. Por eso Cade Cunningham puede ganar el premio (nadie de los Pistons lo ha conseguido previamente) y Shai Gilgeous-Alexander puede repetir su victoria. Pero claro, hay más gente por ahí. Veremos.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en NBA

Productos recomendados