Luka Doncic y Trae Young, historias paralelas hasta en el adiós
En menos de un año Luka Doncic y Trae Young, intercambiados el uno por el otro en el Draft de 2018, han dicho adiós a los equipos que apostaron por ellos al entrar en la NBA.


Revivir el Draft de 2018 es un ejercicio de contención antes todo lo que ha ocurrido con sus protagonistas a lo largo de los años posteriores. De subidas y bajadas y, más que eso, de historias cruzadas. Un mantra que ha cogido peso después de una serie de temporadas disputadas es el de que Luka Doncic debió ser el número uno en aquella ocasión porque la calidad ya lo acreditaba y su desempeño le ha llevado a ser el más relevante de aquella camada. Bien. Y el debate secundario va por las franquicias que, pudiendo elegirle, pasaron de él hasta que cayó a la tercera plaza. Suns, con Ayton, y Kings, con Bagley, pensaron diferente aquella noche. El discurso que queda un tanto escondido es que hubo un tercer equipo que, teniendo la oportunidad de hacerse con el esloveno del Real Madrid, decidió tomar otro camino.
Atlanta Hawks, como ocurriera en 2001 con Pau Gasol y Abdur-Rahim con los Grizzlies como cómplices, elegía en tercera posición pero optó por promover un traspaso para rebajarse y escoger más tarde. En esta ocasión el otro jugador implicado era Trae Young. Los Mavericks subieron y se llevaron a Doncic, con el que habían tratado esta posibilidad en privado. Los Hawks bajaron y ficharon a Young como quinto de aquel draft. A pesar de que han mantenido una buena relación personal durante los años y de que la distancia por conferencias ha conseguido que se no midieran a menudo, las comparaciones comenzaron a ser igual de odiosas que siempre. ¿Quién es mejor? ¿Por qué se hizo? ¿Qué hubiera pasado?
El tema aquí es que no han pasado ni ocho años y ambos han sufrido, cada uno en su nivel, la pérdida de confianza de aquellos equipos que les eligieron. Luka, con el chocante intercambio por Davis que le dirigió a los Lakers. Trae, tomando la puerta de salida que le enseñaron los Hawks para irse a los Wizards. Las diferencias son siderales, ya que el esloveno mantiene el nervio por clasificar a su nuevo equipo en buena posición y pelear por el título mientras que el estadounidense ha protagonizado un intercambio en el que la flexibilidad salarial ha pesado más que el impacto directo en la cancha para acabar en un conjunto sin aspiraciones a corto plazo.
Hablando de círculos que se cierran... Por liarlo todo un poco más: Young recibió interés de los Mavs, el conjunto que tenía la quinta elección hace ocho años y pudo firmarle el contrato; a cambio el que podía salir de Dallas era Davis, el que fue reemplazo de Doncic y con el que también se han rendido en la entidad texana; y, mientras, en los Lakers el hombre grande que actúa como titular este curso es DeAndre Ayton, el número uno del draft que aquí se repasa (subcampeón con los Suns y tumbos en los Blazers). La vida cambia de formas variopintas, pero estos giros de guion no los firma ni Quentin Tarantino. Nunca te aburres hablando sobre la NBA.
El ahora jugador de los Wizards tiene la misión de recuperar lustre de cara a los próximos años, de cuya presencia allí tratará de convencerle un viejo conocido: Travis Schlenk, el mánager general de Atlanta cuando apostaron por él, trabaja ahora en Washington como vicepresidente encargado de la relación con la plantilla. Será la figura de conexión junto a Will Dawkins, responsable deportivo, para poner sobre la mesa una oferta de renovación que Young firme. Este verano tiene la opción de renovar por casi cincuenta millones de dólares, pero para ello primero desea ver a qué se enfrenta. Sobre la mesa está incluso que descanse lo que resta de campaña. Todo está abierto.
El traspaso de Doncic
El traspaso de Young
“Le tengo mucho respeto. Así que si él está emocionado por el nuevo camino que emprende, yo también lo estoy”, respondió Doncic cuando le preguntaron por la noticia. El impacto de los dos va más allá de la confluencia entre ellos y el traspaso que unió sus destinos para siempre: son los dos jugadores de la historia de la NBA con mayor generación de canastas entre puntos y asistencias, según datos cotejados por ESPN, con 48,9 puntos para Luka y 48,1 puntos para Trae. Ninguno ha ganado el gran título, pero la huella numérica que ya han dejado es notable. No ha valido, eso sí, para que en un lapso de menos de uno las franquicias que les entregaron las llaves del reino se las hayan arrebatado a las bravas, cerrando etapas en Dallas y Atlanta.
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