NBA | Luka Doncic

Luka Doncic y el MVP, la historia interminable

A pesar de su reciente lesión, el esloveno ha firmado una de las mejores campañas de su carrera. Sin embargo, su relación con el MVP es difusa y difícil.

INDIANAPOLIS, INDIANA - MARCH 25: Luka Doncic #77 of the Los Angeles Lakers celebrates after a basket against the Indiana Pacers at Gainbridge Fieldhouse on March 25, 2026 in Indianapolis, Indiana. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement   Andy Lyons/Getty Images/AFP (Photo by ANDY LYONS / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)
ANDY LYONS
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Aunque se diga pronto, Luka Doncic ya lleva ocho temporadas en la NBA. Su caso es complejo; a pesar de ser un jugador completamente generacional, un talento que quizás no volvamos a ver en muchísimos años, aún no cuenta con ningún anillo a sus espaldas. Tampoco ha ganado ningún MVP de la temporada regular, aunque sí ganó el premio a mejor jugador de las Finales de Conferencia en aquel año mágico de los Mavericks. Y es que, precisamente, esa temporada el esloveno jugó el mejor baloncesto de su carrera; promedió prácticamente un triple doble de 34 puntos. Se olvida rápido que esa temporada los Mavs quedaron quintos de conferencia, pero a tan solo siete victorias de los Thunder de Shai Gigleous-Alexander, y a las mismas de los Nuggets de Nikola Jokic, que fue un merecido aunque debatible ganador del premio a mejor jugador de la temporada regular. Sin embargo, al final, Luka fue el que llegó más lejos de los tres cuando importaba.

Este año, con Jokic algo más fuera de la ecuación por sus lesiones, y a pesar de que sigue a un nivel de élite absoluta, la carrera por el MVP, al menos hasta hace unas semanas, se había reducido a dos nombres: Shai y Luka. El base de los Thunder ha sido el favorito durante toda temporada, al menos desde la gran lesión del pívot serbio, pero recientemente el genio esloveno se había metido en la pelea con más fuerza que nunca, y lo más importante: se ganó el voto popular; no el de la prensa, pero sí el de los aficionados. Y no solo por lo que hizo durante el mes de marzo, sino por cómo lo consiguió. Los Lakers jugaron su mejor baloncesto desde que Luka llegó a la ciudad de las estrellas, hace ya 14 meses. La racha fue muy seria: 15 victorias en 17 partidos, muchas ante rivales durísimos como Knicks, Timberwolves, Nuggets, Rockets (dos veces), Heat y Magic. Y un momento que no se explica sin una posesión demoníaca en el juego de Doncic: 37,5 puntos, 8 rebotes y 7,4 asistencias por noche; una absoluta barbaridad que duró un mes entero, hasta la desgracia de la lesión ante los Thunder, que no solo concluyó su candidatura al MVP, sino que apagó toda la esperanza en L.A de cara a lo que está por venir.

Sin embargo, lo que ha conseguido es tan importante e histórico que merece la pena hablar en profundidad sobre ello, y discutir quién hubiera merecido el MVP en caso de que el esloveno hubiera podido finalizar la temporada regular. La razón principal de la ola de apoyo popular que recibió viene por una razón: contrariamente a lo que nos ha acostumbrado, el esloveno dejó de quejarse a los árbitros en prácticamente cada jugada para centrarse al 100% en su juego. Además, noche sí y noche también, no paró de sorprender al mundo con algo nuevo en su arsenal; es uno de esos jugadores que despiertan algo especial en el espectador, una especie de reafirmación en la pasión por el baloncesto. Esto se junta con el hecho de que, quizás la consistencia robótica de Shai, un abitraje más favorable y un camping a tiempo completo en la línea de tiros libres ha empezado, en líneas generales, a aburrir más que a maravillar, y aunque su mérito es innegable (lleva dos temporadas jugando a un nivel excelso), le falta ese factor mágico que es difícil de explicar, pero que es el más determinante a la hora de disfrutar de un jugador; es algo que va más allá de las estadísticas.

Pero es que además, los números son inapelables, de otra galaxia. Doncic es el único jugador de la historia que ha logrado más de 390 puntos, 80 rebotes, 70 asistencias y 25 robos en una racha de 10 partidos. Durante el mes marzo, anotó 600 puntos en 594 minutos; una auténtica barbaridad. Además, lo hizo por porcenatajes bárbaros: 49% en tiros de campo, 39% en triples y 80% en tiros libres. Se ha convertido en el jugador con mayor promedio de anotació en la historia del mes de marzo, superando por un punto entero de media los 36,5 de Tracy McGrady en 2003. Además, se ha unido a Michael Jordan (676 en 1987) como los únicos jugadores de la historia con 600 o más puntos en un solo mes. Si nos fijamos en la anotación partido a partido, Luka regaló la siguiente racha: 44, 35, 31, 50, 30, 36, 40, ¡60! 33, 32, 43, 41 y 42. Trece partidos consecutivos con esos números, completamente en otra liga.

No está de más recordar que anotó 100 puntos en 24 horas, 60 de ellos después de un viaje de Houston a Miami, en un back to back sin descanso, algo sobrehumano. Logró que un partido de 30 puntos, 11 rebotes y 13 asistencias sepa a ‘poco’; ese es el nivel. 28 días sin un solo partido de menos de 30 puntos. Cambiando el lado del espectro, Shai promedió 30,6 puntos, 4,1 rebotes y 6,6 asistencias durante esa misma serie de partidos. Como se venía diciendo, grandes números, excelentes, pero bastante por debajo del nivel de los del jugador de los Lakers. Ante el argumento en contra de Luka que, muy correctamente puede señalar que el MVP es un trofeo que premia toda la temporada, no un mes, queda ver los números completos. Shai mete 31,1 puntos, captura 4,3 rebotres y reparte 6,6 asistencias por noche; su equipo ha quedado primero de conferencia (64-17). Por su parte, Luka metió 33,5 puntos, cogió 7,7 rebotes y dio 8,3 asistencias por partido. No solo eso, sino que genera directamente 57,4 puntos por partido entre canastas y asistencias, el mejor dato la historia en este apartado; los Lakers acabaron cuartos en el Oeste tras las lesiones de Luka y Austin Reaves (52-29), pero a tan solo un partido de los Nuggets; un tercer puesto que con el esloveno podrían haber asegurado.

A pesar de que la diferencia clasificatoria entre los Thunder y los Lakers pudiera parecer un mundo, en realidad han terminado a tan solo a doce partidos del actual campeón. Al igual que los de JJ Reddick quedaron mucho más cerca de lo que se podría pensar en un primer momento, Doncic se ha convertido en mucho mejor defensor de lo que la narrativa americana ha contado en los últimos tiempos; las estadísticas hablan por sí mismas. El esloveno permitió 0,84 puntos por posesión a lo largo de 109 aclarados, un número muy cercano al de Amen Thompson, y algo mejor que el de defensores muy respetados como Jaden McDaniels y OG Anunoby. En comparación, Shai permite 1,10 puntos por posesión en esta misma estadística; los rivales le meten un 54% de los tiros en este tipo de situaciones, un dato peor que el del 82% de los jugadores. Además, Luka está en el top 10 de la liga en robos, es el séptimo que más faltas de ataque provoca, y está dentro del mejor 5% en tiros punteados. Si se compara con Jaylen Brown, un jugador aceptado como un gran defensor, Luka le supera en robos, faltas en ataque forzadas, tapones, deflections, rebotes defensivos y defensas exitosas por cada 100 posesiones. Contrariamente a lo que pudiera parecer, la realidad es que el esloveno ha firmado una campaña defensiva excelente, de élite.

Cuando la superestrella canadiense no ha jugado esta temporada, los Thunder han ganado 8 de los 12 partidos que se ha perdido. En el caso del esloveno y los Lakers, el récord es de 8-8. Y eso es solo un dato más; basta con ver unos cuantos partidos para ver que Doncic es más imprescindible para su equipo que Shai. Los números del esloveno son mejores, tanto en ataque como en defensa, y ha conseguido colocar un equipo por el que nadie apostaba en el tercer puesto del Oeste durante un mes entero, en una de las conferencias más exigentes y competitivas de los últimos años. Si bien es cierto que el canadiense no dejó de ser el favorito en las apuestas, Luka se pasó toda la temporada (y más en el mes de marzo) demostrando que no solo era un serio candidato a tener en cuenta en la carrera por el MVP, sino que a este nivel, no hay absolutamente nadie que le pueda parar. Así lo expresó Jamahl Mosley, entrenador de los Magic, tras su último partido ante los Lakers. “(Luka) está teniendo ese tipo de año. Para mí es el favorito a ganar el MVP”.

Aunque parezca una locura, la NBA ha mirado hacia otro lado de manera constante. Cuando Doncic estaba en su apogeo, en plena catarsis baloncestística, ocurrió algo insólito. Solo una semana después de haber escalado al segundo puesto en la carrera por el MVP, solo con Shai por delante, el 27 de marzo, después de tres partidos en los que anotó 33, 32 y 43 puntos, Doncic cayó al cuarto puesto en los rankings que hace la liga, mientras que Wembanyama, un completo olvidado en esta conversación durante toda la temporada, superó de repente incluso al base de los Thunder y se catapultó al primer puesto. Y una cosa es que el francés despegara de esa forma, lo cual ya es extraño, pero lo más alarmante es que el esloveno cayó al cuarto puesto. Nadie lo entendió, ni siquiera el propio Luka, que después de anotar 41 puntos ante los Nets en el partido siguiente a esa actualización, resumió la situación mejor que nadie, y además lo hizo en español: “Cuanto mejor juegue, voy más pa’ abajo en el ranking, así que no sé que más puedo hacer”. Más claro imposible, nadie daba crédito.

Hay que entender que esto no viene de ahora, sino de una larga historia de ninguneo en este premio por parte de la liga hacia el esloveno en esta materia. En un programa reciente, Nick Wright, analista deportivo, comentó la extraña y llamativa relación de Doncic con el premio a mejor jugador de la temporada regular: “Todos los jugadores que promediaron al menos 33 puntos por partido en un equipo de 50 victorias ganaron el MVP o venían de ganarlo. Wilt, Kareem, Jordan... Harden quedó segundo porque ya había ganado un MVP. Hace dos años Luka lo hizo y quedó tercero. Este año se volverá a repetir la historia. Estamos rozando la locura a la hora de omitir el reconocimiento de su absoluto dominio ofensivo”. La realidad es que, aunque Luka no haya podido optar al MVP, y aunque seguramente no lo hubiera ganado de todas formas, porque por alguna razón los votantes no le quieren coronar con este honor, el genio esloveno debe seguir a lo suyo. Bastante es que haya logrado reabrir un debate que parecía cerrado desde el inicio de la temporada, y al menos, ha regalado un mes que quedará para la historia. De momento, lo más importante es que se recupere de su lesión y llegue al mejor nivel, ya sea esta temporada o la siguiente, para seguir maravillando al mundo con su juego. Que siga la magia.

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