Lakers: el plan no es solo Doncic-Giannis
Según Dan Woike (The Athletic) la intención de los angelinos es transformar la dirección deportiva. El modelo a seguir, los Dodgers que también son propiedad de Mark Walter.


Primero, las noticias: Luka Doncic, que no pudo acabar el partido contra los Sixers por una lesión en la pierna izquierda, ha evitado en principio percances de gravedad pero sí tiene una distensión en los isquiotibiales que recomiendan precaución y que le puede obligar a parar unos días. De hecho, el próximo fin de semana es el All Star, así que hay una semana sin partidos que puede servir para que el esloveno se recupere con más tranquilidad. Sigue, en todo caso, la maldición del big three. El de los Sixers era tan solo el segundo partido de Austin Reaves desde que volvió después de casi un mes y medio fuera de las pistas por un problema de gemelo. El guard de Arkansas, de hecho, no estaba todavía en su situación normal en la rotación y operó en esos dos partidos (dos victorias) como sexto hombre, fuera del quinteto titular.
Hasta ahora, LeBron James, Doncic y Reaves solo han jugado diez partidos juntos. En ellos, el balance los de los Lakers es 7-3. Pero además de la cifra pírrica, está el hecho de que no han jugado todavía juntos y en plenitud. En el antepenúltimo, en la jornada de Navidad, se lesionó Reaves en los primeros minutos. En el el de los Sixers, cayó Doncic; en el anterior, en Brooklyn, el primero regresaba tras su lesión. Y cuando volvió LeBron después de un inicio de curso parado por problemas en la espalda, tardó en coger su ritmo óptimo. Cuando empezó a parecerse a sí mismo, ya se había lesionado Reaves.
La lesión de Doncic llega en mal momento, con los Lakers recuperando el tono competitivo después de unas malas semanas en diciembre y enero, y con la defensa en sus mejores números y sensaciones. Y llega, además, después de un cierre de mercado en el que los angelinos volvieron a optar por un perfil muy bajo: dieron una segunda ronda para llevarse a Luke Kennard, un jugador que puede ayudar mucho porque es un especialista desde la línea de tres (una necesidad muy obvia) pero con muchas limitaciones en defensa y un exceso de generosidad que le hace tirar menos de lo que debería. Algo que ya ha dicho JJ Redick que va a cambiar.
Más allá de eso, los Lakers no hicieron nada importante y ni siquiera pudieron traspasar a Dalton Knecht, un pick 2017 del draft de 2024 que ha evolucionado hacia chasco y que seguramente perderá, porque su única virtud es el tiro exterior (que esta temporada también le ha abandonado), los pocos minutos que estaba teniendo con la llegada de Kennard. Knecht tuvo momentos prometedores en el primer tercio de su año rookie, pero se descompuso a partir del trade fallido por Mark Williams, el que los Lakers frenaron cuando Knecht ya había sido enviado a los Hornets. Ahora, su valor está por los suelos porque no ha enseñado nada que haga que algún equipo se plantee invertir algo, aunque sea minúsculo, para hacerse con él.
Un verano totalmente trascendental
Así que lo siguiente es el verano, uno clave: el que los Lakers llevan señalando como el de la gran reconstrucción en torno a Doncic y ya, seguramente, sin LeBron James. Seguro sin él mítico alero ocupando uno de los mayores espacios salariales de la plantilla pero todo apunta a que definitivamente sin él. Con Austin Reaves pendiente de una player option que sin duda declinará para firmar contrato ya de estrella (las dos partes quieren seguir vinculadas) y con, esto es lo importante, tres primeras rondas para hacer traspasos a partir de la noche del draft (por eso no se plantearon tocar la única que podía mover ahora) y más espacio salarial (casi 50 millones, en principio) que cualquiera de los equipos que tienen ahora mismo aspiraciones competitivas. De hecho, habrá muy pocas franquicias con margen salarial en verano… y también un mercado de agentes libres muy, muy modesto. Pero ese espacio por debajo del límite se puede usar de formas más creativas.
La cuestión es quién será el encargado de ejecutar todos esos movimientos en un verano clave, un punto de inflexión para la franquicia y con una plantilla en la que, antes de la salida de Gabe Vincent (en el intercambio por Kennard) nueve de catorce jugadores terminan contrato o estarán pendientes de una player option en verano. Otra vez según Dan Woike, es obvio que Giannis Antetokounmpo es una opción. En el momento en el que se cerró el mercado invernal sin que el griego cambiara de equipo, comenzaron los rumores sobre su futuro a partir de junio. Los Lakers tendrán esas tres rondas que no tenían en este invierno, pero aún así su oferta no podría competir con ninguna de las mejores que podrían recibir los Bucks. Si acaso, haría falta un sign and trade por Reaves que no parece entrar en los planes de los angelinos. Pero el escenario sería muy distinto si Giannis decide que quiere jugar en los Lakers; la cosa cambiaría porque el griego puede ejercer presión de la buena ya que podría quedar libre en el verano de 2027.
Pero Woike insiste que más allá de la obviedad posibilidad de reunir a Doncic y Giannis, que sin duda se intentará, los Lakers saben que tienen opciones que van más allá, otros planes que pasan por alternativas como renovar a Reaves y buscar un lote de secundarios de verdadero primer nivel: desde luego un pívot, también aleros defensores y con tiro. Además, el nuevo propietario Mark Walter, con su asesor Andrew Friedman, quiere renovar y potenciar totalmente los despachos, reconfigurar e invertir de verdad y a fondo en una nuestra estructura de dirección deportiva que modernice y ponga a la altura de los mejores el organigrama de los Lakers.
Es algo que se le ha pedido desde que se hizo con la franquicia por una valoración de más de 10.000 millones, algo necesario en un equipo cuya estructura parecía en los últimos años demasiado endogámica, poco articulada y barata, sin la inversión que requiere la NBA actual.
Noticias relacionadas
Walter ha triunfado en la MLB como propietario de los Dodgers, el otro gran equipo de Los Ángeles. Y quiere trasladar todo lo que sea posible de ese modelo a los Lakers. Según Woike, ejecutivos de otras franquicias tienen pánico al momento en el que una franquicia con el poder de atracción de la angelina se ponga al día en eso: “Da miedo pensarlo”. Este planteamiento lleva a pensar que es probable que se acaben lo días de Rob Pelinka al frente de los despachos, y que se hayan monitorizado con sumo cuidado sus movimientos en esta ventana de mercado para que no usara ningún recurso de los que harán falta en verano. Y también que Walter pase definitivamente al primer plano aunque siga como gobernadora, por ahora, Jeanie Buss.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar