Otro paso más del Movistar Estudiantes
Los colegiales enlazan su tercera victoria tras superar con facilidad al Fiwbi Mallorca. Regresó de Nwogbo y lesión de Silverio.


El Movistar Estudiantes es otro equipo en marzo. Tras la debacle de febrero, con cuatro derrotas seguidas y una plaga bíblica de lesiones, los colegiales han vuelto a coger ritmo y sumaron este domingo en el Movistar Arena su tercera victoria seguida tras doblegar con facilidad al Fiwbi Mallorca (99-66).
Granger estuvo notable con 13 puntos y 3 asistencias. El uruguayo también es otro desde su vuelta de lesión. Está más chisposo, penetrando como no lo había hecho en toda la temporada. Giovannetti volvió a rendir a mucho nivel, Strumbis continúa cogiendo importancia y Burton tuvo diez minutos para mostrar manita y piernas con 9 tantos.
Regresó Nwogbo tras un mes y cuatro partidos ausente por lesión. El pívot alcanzó los 8 puntos y 3 rebotes en apenas 13:40. Se pegó con todo el mundo. Marcó territorio y elevó la defensa local, que está en crecimiento estas últimas semanas. Clave este domingo y en la resurrección del grupo.
El Estudiantes llegó con buenas sensaciones al partido después de romper su mala racha contra el Menorca y mostrar una imagen muy seria en Zamora. Una línea ascendente necesaria para llegar con confianza a un playoff en el que, salvo catástrofe inimaginable, será segundo al ganar la Copa España. En el lado, contrario, el Fiwbi: cinco derrotas seguidas. Solo un triunfo de ocho posibles tras doblegar a los colegiales en casa el pasado 11 de enero.
Los baleares salieron con las ideas claras. Presionar la salida de balón colegial, que no se sintiera cómodo su rival, y también de cara al aro. Les salió bien el primer tiempo. 19-14 al concluir el cuarto inicial y 44-35 al descanso. No se despegaban del duelo gracias a sus constantes visitas a la personal (21) y su acierto (19). Una efectividad para paliar su mal 2 de 10 desde el perímetro y su fragilidad por dentro: hasta 26 puntos madrileños fueron tocando pintura.
Todo se le puso de cara a los locales a la vuelta de vestuario. Fue un latigazo devastador sobre los mallorquines, que en un abrir y cerrar de ojos se vieron fuera del encuentro. Claudicaron ante el parcial de 16-0 que sufrieron en los primeros cinco minutos del tercer cuarto y que elevó la diferencia hasta el +25 (60-35). Silverio hizo 7 puntos antes de retirarse lesionado (un calambre, no parece nada grave) en el minuto 28.
El duelo estaba roto y los colegiales surfearon la ola hasta poner una máxima de 26, 84-58, tras una canasta del canterano Amón que dejó de nuevo buenas sensaciones. Tiene aún mucho camino por delante, como su equipo, pero va bien. Paso a paso.
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