El Madrid, en un laberinto
Los de Scariolo visitan el Palau tras la undécima derrota fuera de casa en la Euroliga con un peligroso patrón. Su ‘rating’ ofensivo empeora en 13 puntos y el defensivo en 7.


El calendario actual permite olvidar rápido: 48 horas después de caer en Kaunas, el Real Madrid visita este domingo al Barça en el Palau en la 23ª jornada de la Liga Endesa (19:00, DAZN). Los azulgranas vienen de ganar en Valencia en la Euroliga y los blancos, de sumar su undécima derrota lejos de casa. Y ambos, incluso con el Clásico delante, miran a la inminente doble jornada europea, donde se juegan bastante. “Los partidos más importantes de la semana”, en boca de Xavi Pascual, y eso que su equipo anda más exigido en la ACB, donde es tercero, pero con las mismas siete derrotas que UCAM y Baskonia. Los de Scariolo aventajan en cinco victorias a los culés y en cuatro al Valencia. Controlan la situación, pero no en Europa, inmersos en un laberinto en la pelea por ser al menos cuartos. En el Movistar Arena escriben con una excelente caligrafía, pero cuando cruzan la frontera lo hacen con renglones torcidos. El contraste es salvaje. En la Liga no han jugado aún a domicilio con el Barça ni con el Valencia y cayeron en Vitoria.
El Madrid viaja en la Euroliga con un balance de 5-11 lejos de casa (el Bayern, 14º, es el primero con menos de cinco triunfos). Solo ha vencido en las canchas del Barça, Hapoel (en Bulgaria), Efes, Asvel y Partizán, los tres últimos en el furgón de cola. En sus cinco últimas salidas, cuatro derrotas (Zalgiris, Dubái, Panathinaikos y París). En dos de ellas con polémica arbitral final: una falta en el OAKA a Abalde que no señalaron y el piscinazo de Francisco el viernes, pero en ambos escenarios llegó a un desenlace extremo por sus errores. El patrón se repite: comienzos de partido muy serios, pérdida de control en el segundo cuarto, en parte por las rotaciones, y malos cierres con el quinteto principal.
Un final duro: 13 tiros, 12 fallados
El traspié en Kaunas se ajusta a todo eso. El Real dominó el primer cuarto con un juego fluido, se desordenó en el segundo y acabó sin ideas, agotando las posesiones con el bote de Campazzo, que en los cambios defensivos del rival no pudo superar a Moses Wright. En los últimos seis minutos, 1 de 13 en el lanzamiento. Falló los cuatro tiros de dos que intentó, todos forzadísimos, y ocho de los nueve de tres (dos de ellos tocaron el tablero y no el aro). Solo logró un triple, de Hezonja, y dos libres de Maledon. Una aportación muy exigua, aunque le habría dado para alcanzar la prórroga si los árbitros no hubieran pitado el salto al vacío de Francisco como falta. Y todo sin Alex Len, que no participó por decisión técnica, y con solo 6 minutos de Andrés Feliz. En asistencias, empate a 17, aunque en el duelo de bases Campazzo y Maledon solo repartieron una cada uno, mientras que Williams-Goss (10) y Francisco (5) acumularon 15. La réplica la dieron Llull, Abalde (4 por barba) y Deck (3).
La pauta se confirma en las 16 salidas, donde el Madrid ha ganado diez veces el primer cuarto, pero ha perdido 13 el segundo (y un empate) y en once ocasiones el último, el definitivo, donde no ha pasado de 20 puntos en los cuatro últimos (apenas 13 el viernes). A domicilio suma casi tres puntos menos que en casa, su rating ofensivo se reduce en más de 13 tantos cada cien posesiones (en el Palacio es el mejor de los 20 clubes), su porcentaje en los tiros de campo desciende un 6%, entrega casi tres asistencias menos y pierde dos balones más. Bajan los números y cede el control: el ritmo se acelera, lanza más pero con menos acierto y su mejora en el rebote ofensivo no lo compensa. Atrás recibe seis puntos más y su rating defensivo empeora en 7,2 tantos. Un contraste sin parangón. El Palau espera con la posible vuelta de Shengelia.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan!
Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar