NBA | BUCKS 109 - LAKERS 102

Los Lakers compiten ante el Antetokounmpo más feroz

Aguantaron cuanto pudieron los Lakers frente al Giannis Antetokounmpo de las grandes citas (47 puntos). La gira por el Este empieza con otra derrota.

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Los Lakers empiezan una gira por el Este con un sabor un tanto agridulce que veremos en qué se transforma en los próximos días, que pueden ser movidos si la parte agria predomina más que la dulce conforme pasen los partidos. Venían de un bochorno ante los Wolves y un parche ante los Spurs en casa y de perder el último, también en el ya añejo Staples Center, ante los Bulls sin LeBron James, que continúa lesionado, y los Bucks no eran la mejor opción para comenzar a andar por un nuevo sendero. Pues efectivamente. Lucharon bien el partido, llegando al último periodo con opciones, pero dando demasiado para luego no poder contrarrestar. Los locales se hicieron con el control al final y cerraron en 109-102 una noche en la que Khris Middleton, que justo regresaba de cumplir con los protocolos del COVID tras ocho partidos fuera, igualó a Ray Allen como máximo triplista de la franquicia. 

El protagonista, sin duda, fue Giannis Antetokounmpo, que firmó una actuación de las que le elevó a lo más alto hace unos meses cuando Milwaukee se proclamó campeona. Falló un tiro de tres y cuatro tiros de dos y resistió en la línea de personal, donde erró sólo tres. Para hacerlo con 47 puntos en el bolsillo está más que bien. La zona fue suya. Su partido, de todos.

Los Lakers volvieron a tener a sus suplentes, una noche más, por debajo del nivel y forzando demasiado a los titulares. En el caso de este equipo es un problema importante ya que, fuera de los tres principales, basan en la amplitud de su plantilla y la veteranía de la misma la fuerza que predican como favorito a algo grande en la Conferencia Oeste. Monk, que no se ha adaptado mal, se contagió del nulo acierto de Ellington para calcar incluso su 1/7 en triples, Rondo acertó de cara a canasta pero no cambió ritmos ni tendencias y los demás fueron la nada más absoluta. Que falte Reaves, Ariza, Nunn o quien sea no debe ser impedimento para que alguno de los que salen desde el banquillo dé un paso al frente, esto es la NBA. En ello deben trabajar los técnicos. Tampoco ayuda que el máximo anotador sea un jugador que acaba de salir de una lesión, Talen Horton-Tucker. Son algunos ajustes a tener en cuenta para que no lo pasen tan mal en esta gira fuera de casa. 

Falló de nuevo la contención de Westbrook en los tiros, pero en este caso los problemas fueron otros. Bajo su dirección se peleó el partido y no era sencillo. Llegaron muy igualados hasta el borde del descanso, cuando los Bucks pegaron el primer tirón fuerte jugando para Holiday y con jugadas bien terminadas por Portis, dos de las claves del título del equipo meses atrás. Ahí se abrió una brecha de once puntos. Pero, lejos de sentirse intimidados por el marcador y por un Antetokounmpo que estaba pletórico sumando con fuerza en cualquier lugar, los angelinos recortaron la distancia. Tardaron unos diez minutos, pero fue el irónico único triple de Ellington y un tiro de media distancia de Davis lo que puso a los aquí púrpuras por delante. Y eso que Middleton estaba poniendo por delante su faceta de dirección y que Anteto sacaba bien de posición a Davis. Estaban ahí. Pero a los Lakers se le olvidaron los básicos en defensa cuando más se apretaba todo, dejando que Giannis hiciera y deshiciera los ataques de Budenholzer como quisiera. Anteto forzó defensas dobles, lógico al llevar los puntos que llevaba, pero también absorbió cuando no era el finalizador para que otros como Connaughton o el mencionado Middleton fueran los que metieran canasta. El último tramo del último cuarto fue el momento en el que el griego sentenció con sus acciones y Los Ángeles tuvo que claudicar. En estas circunstancias el '34' es decisivo.