NBA | CELTICS 119 - WARRIORS 114

Todo un Godzilla contra Kong: Tatum (44) triunfa ante Curry (47)

Los Celtics se llevaron la victoria en un duelo fantástico a nivel colectivo e individual. Jayson Tatum y Stephen Curry batallaron, sumando 91 puntos entre ambos.

Los Celtics empiezan a ser una fiesta. Son ya seis victorias seguidas, están remontando a fuerza de partidazos en el Este y han sabido parar, sin un Jaylen Brown que venía de meterle 40 a los Lakers, a los Warriors de un Stephen Curry a punto de nieve. En la NBA se vuelve a respirar verde.

El base de Akron ha batido el récord de la NBA de más triples anotados en un lapso de cinco partidos, 44. En esos cinco ha metido al menos 10 triples en cada uno, con la friolera de ningún otro de la Liga llegando siquiera a dos esta temporada. Son exhibiciones del nivel de 2015 o 2016, sin exagerar, de cuando fue MVP. Una burrada. Con él en este modo los de San Francisco están subiendo en su conferencia y tratando de pelear por las series decisivas. Pero lo bueno para Boston es que ni así, ni recibiendo 47 puntos de 'Chef' Curry, pudieron con ellos

Fue un duelo de muchos quilates el del TD Garden. Y gracias a que alguien estuvo a una altura considerable, con Jayson Tatum aportando 44 tantos, los locales triunfaron. Están en un momento dulce, ganando cadencia para cuando lleguen las eliminatorias, y hay muchas esperanzas. 

Los Warriors empezaron algo mejor y con Curry no sólo metiendo desde fuera, también haciendo daño a la defensa de los Celtics metiéndose dentro de la zona. Se fue hasta los catorce su ventaja en el primer acto, algo que se reduciría con el tiempo gracias al esfuerzo más coral del rival. Los locales mejoraron con la salida de los menos habituales, sorprendentemente, y con el notición de tener a Jabari Parker, su nuevo fichaje y todo un número dos del Draft 2014 sin apenas oportunidades en sus últimas etapas, haciendo jugadas de fuerza y acertando. Pritchard y él dieron un pequeño impulso a Boston para poner en orden el partido. Como consortes Walker (26) o Wiggins (22) estuvieron bien, pero nada como ver el evento principal. Tatum las metía de todos los colores y Curry, haciendo malabares y llegando a meter una casi de espaldas y con la zurda desde siete metros. Una delicia para los sentidos. Los Celtics ya habían remontado suficiente y estaban en disposición de pelear al legar al último cuarto. Nada a regalar. Hasta Toscano-Anderson se llevó una conmoción cerebral a casa tras tirarse contra la mesa de anotadores peleando un balón. Así de eléctrico fue todo. En un final digno del resto de la noche Kemba Walker, el criticado, metió un triple a falta de 24 segundos para poner cinco arriba a los suyos, Curry respondió rápido pero, y después de dos libres de Tatum al cazo, no pudo con un segundo triple que terminó con las opciones de Golden State Warriors.