MOVISTAR ESTUDIANTES

Héctor Alderete: la luz al final del túnel

El joven alero (19 años y 2,00 metros) regresó en enero a las canchas con el Movistar Estudiantes tras dos años en blanco por la rodilla

Héctor Alderete bota el balón el día de su vuelta a las canchas.
Juan Pelegrin/CB Estudiantes

Héctor Alderete (19 años y 2,00 metros) cumplía en febrero de 2019 una de sus grandes ilusiones: entrenar por primera vez con los mayores del Movistar Estudiantes. Tras crecer desde niño en el seno del conjunto colegial, el joven alero daba una paso más en su meteórica carrera. Sin embargo, el sueño se tornó en pesadilla en tan solo 45 minutos tras chocar rodilla con rodilla con su compañero Fotis Lampropoulos. “Se me va y siento un crack...”, recuerda Alderete en una entrevista con la Federación Madrileña de Baloncesto (FMB). El diagnóstico, el peor posible: rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda y un proceso de recuperación que se prolongaría durante diez meses, hasta diciembre. La meta parecía dura, pero factible. Al alcance de la mano. Pero cuando el destino se pone caprichoso...

En enero de 2020, Ettore regresaba con el filial de Liga EBA ante el Uros Rivas en el Magariños. Jugó 17 minutos y acabó con 7 puntos y 5 rebotes. No repetiría experiencia con el B: la rodilla dijo de nuevo basta. El quirófano esperaba otra vez. “Fue bastante peor. Era como repetir un curso: te esfuerzas muchísimo, pero llega el examen final y lo suspendes”, rememora. “Trabajas tanto para nada, y tienes que repetir el proceso, hacer lo mismo otro año. Como si todo hubiera sido en vano”, continúa este admirador de Stephen Curry y Juan Carlos Navarro, que estuvo cerca de frenar su trayectoria, de acabar de una vez por todas con el baloncesto: “Pensé un montón de cosas: que no servía, que no valía para esto, que lo tenía que dejar. Que a lo mejor mi cuerpo no estaba preparado, que era una señal...”.

Vuelta a las canchas

Por suerte, este estudiante de ADE más Derecho se replanteó esa locura. Y comenzó de cero por segunda vez: “Me mentalicé, cogí fuerzas y pensé que tenía que sacarlo porque sí, debía hacerlo”.

El esfuerzo y los consejos de Raúl López (el ex NBA también pasó un calvario por culpa de las rodillas) tuvieron su recompensa el pasado 16 de enero. Alderete resucitaba dos años después de la primera lesión frente al Aloe Plus Lanzarote. Fue con victoria (83-69) y con 14 minutos sobre la pista, en los que demostró que no ha perdido ni un ápice de talento con 11 puntos y 3 rebotes para 8 de valoración. Desde entonces, ha enlazado siete encuentros más. Una lucha titánica contra la adversidad con un final feliz, un futuro brillante y muchas experiencias acumuladas para un chico que ha cumplido los 19 años este mes y que apunta alto: la NBA y los Juegos son sus próximos retos. El cielo es el límite para un demente como él.