NBA | CLIPPERS 119 - HAWKS 110

Fin del 'efecto McMillan': Kawhi somete a los Hawks de Trae

Kawhi Leonard anotó 11 puntos en un último cuarto espectacular para los Clippers. Los Hawks iban 8-0 desde la llegada de McMillan al banquillo.

Parecía que los Hawks no iban a perder nunca con Nate McMillan. Desde que el veterano entrenador se convirtiera en interino, sustituyendo en el cargo a un Lloyd Pierce que ha sido víctima de sus errores y del empoderamiento del jugador, Atlanta ha sumado ocho victorias en ocho partidos. Cinco de ellas han llegado con 10 o más puntos de ventaja, dos por una sola posesión y la última, ante los Lakers en el Staples Center, fue casi ignorada por los focos, centrados en la lesión de LeBron James y todas las consecuencias que eso podría conllevar. McMillan ha llevado un nuevo discurso a un vestuario desmadejado, y sin rumbo y su voz ha sido escuchada. La sintonía entre los jugadores ha mejorado, la gestión de los minutos también y el juego fluye con una mayor facilidad que antes, cuando estaba atrancado y tenía desconexiones varias que no han desaparecido por completo (tiempo al tiempo), pero han mejorado ostensiblemente. Y, sobre todo, a los jugadores se les ve aliviados sin Pierce, que salió como el malo de la película pero dejó en entredicho la reputación de una plantilla que, de momento, ha demostrado tener razón. Ya veremos cómo acaba el tema.

Lo que ha llegado a su fin ha sido la racha de McMillan en el banquillo. La visita a los Lakers era el primero de los dos partidos que los Hawks iban a disputar en Los Angeles antes de desplazarse a Sacramento en una gira por el Oeste que se extenderá hasta el 3 de abril y en la que se verá realmente hasta dónde puede llegar este equipo. De momento, y a pesar de la derrota de esta noche, han hecho olvidar ese tumultuoso pasado que, siendo reciente, han dejado atrás de una forma espectacular: passaron del 15-20 al 22-20 en cuestión de días y ocupaban la cuarta posición del Este, ahora la quinta tras la derrota, con la que tienen un récord idéntico a los Heat, otra franquicia en vías de remontada. Y parecía, ojo, que iban a lograr su novena victoria consecutiva, pero una gran segunda parte de los Clippers y un parcial de 37-20 en el último periodo acabó conlas aspiraciones legítimas de un equipo que estuvo cerca de volver a ganar.

El encuentro tuvo dos partidos bien diferenciadas: en la primera, los Hawks lanzaron con un 50% en tiros de campo, un 37,5% en triples y perdieron solo 5 balones, por unos Clippers que apenas superaron el 42% en el lanzamiento. En la segunda, Atlanta bajó por debajo del 41% en tiros y apenas perdió 2 balones... pero no pudo hacer nada con el vendaval ofensivo de los angelinos, extremadamente acertados: 57% en tiros de campo, 52% en triples y 0 pérdidas en 24 minutos, números que aumentaron si acotamos solo al último cuarto: más del 72% y más del 66% respectivamente. En ese tiempo, los Clippers anotaron 37 puntos, anotaron seis jugadores diferentes y estuvieron liderados por un genial Kawhi Leonard, que se fue a 11 puntos y 5 rebotes en ese cuarto y maniató a unos Hawks incapaces de defenderle pero, sobre todo, de anotar en el otro lado. El alero gestionó, esta vez sí, mejor los minutos decisivos, que no fueron un monólogo suyo y de Paul George y tuvo implicados a todos los jugadores locales.

Kawhi finalizó con 25 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias, compensando el desastroso partido de un Paul George que se quedó en 8 tantos con 3 de 12 en tiros. Aportaron Zubac (12+9) y Marcus Morris (19), mientras que Terance Mann demostró que los 16 puntos anotados ante los Hornets en el último partido no fueron de casualidad: 21+10, con 8 de 14 en tiros de campo y 11 puntos en el periodo final, en el que fue el mejor junto a Kawhi. En los Hawks, Trae Young volvió a ser el líder con 28 tantos, 5 rebotes y 8 asistencias, mientras que John Collins anotó 23+7. Clint Capela fue la referencia interior con 12 puntos y 14 rechaces, mientras que Tony Snell y Bogdan Bogdanovic anotaron más de 10 puntos cada uno. Los Hawks, con su 22-21, ven cortada su racha en un partido que podrían haber ganado y miran al futuro con optimismo. Los Clippers, con un 28-16, acechan cada vez con más ahínco a unos Lakers que bajarán posiciones (ya veremos cuántas) sin LeBron. Y parece que carburan. Pero con ellos, claro, nunca se sabe.