NBA | WIZARDS 121 - BLAZERS 132

Triple-doble de Westbrook, 37 de Beal... y derrota de los Wizards

Los números de la pareja no bastan y los Wizards vuelven a perder. Portland, con Lillard de líder ofensivo y un Carmelo muy acertado, toma aire.

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Russell Westbrook, durante el partido de la NBA que ha enfrentado a Washington Wizards y Portland Trail Blazers.
Will Newton AFP

La travesía en el desierto de los Wizards no tiene fin. Encadenar un desastre tras otro es el pan de cada día de una franquicia que no juega los playoffs desde 2018, que se ha deshecho de su última gran referencia, un John Wall que no ha jugado un partido con ellos también desde (finales de) 2018 y que ahora, ya sano, ha puesto rumbo a los Rockets; y, sobre todo, que no parece tener fin en una crisis pantagruélica, con movimientos carentes de sentido, un entrenador (Scott Brooks) que no es el problema pero jamás ha sido la solución, y una crisis formal y estructural que es, además, vertical, acaparando despachos, banquillo y jugadores. La llegada de Westbrook, un todoterreno que parece un velociraptor (sí, como el dinosaurio), parecía venir acompañada de cierto optimismo. Su unión con un prolífico anotador como Bradley Beal (más de 30 puntos por partido el curso pasado y 35 en este) y su capacidad para correr y generar estadística dio como resultado tres participaciones en playoffs en los Thunder post Durant. Ahora, Russ tiene 32 años, ha perdido explosividad, se ha resentido todavía más en un lanzamiento en el que nunca ha destacado y tiene su reputación definitivamente destrozada, y no sólo por culpa propia. Harden y sus cosas.

Nada, obviamente, ha salido como se preveía en un inicio. Los Wizards están con un récord de 4-13 y son el peor equipo del Este y de toda la NBA, un dudoso honor para el que han tenido que superar a auténticos bochornos como Timberwolves o Pistons. Han ganado dos partidos a los Nets que nadie entiende (uno en Brooklyn y el otro, hace unos días, en Washington y de milagro) y no hacen más que perder ante rivales menores o mayores, pasando por los partidos sin pena ni gloria, con algún récord anotador de Beal y algún que otro triple-doble de un Westbrook que lleva 150 y está a 31 del récord absoluto (181), en manos de Oscar Robertson. Eso es lo que le queda al playmaker, un jugdor que ha promediado triple-doble en tres temporadas consecutivas (algo histórico), que ha conseguido el segundo doble-triple-doble de la historia (al menos llegar al 20 en las tres principales categorías estadísticas) y ha batido un sinfín de récords que no le han permitido acceder al anillo (al menos, desde que se separó de Durant, cuando era candidato y disputó las Finales de 2012) ni le han dejado en buen lugar de cara a la opinión pública, ese lugar en el que se ganan las batallas que deciden las guerras.

Ante los Blazers, Westbrook se fue a 17 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias, además de finalizar con un 7 de 15 en tiros de campo. Y Beal consiguió 37 puntos, los mismos que en la victoria ante los Nets, y con una serie de tiro espectacular: 14 de 24, con 6 de 12, a lo que añadió 4 rebotes y 2 asistencias. Eso sí, acabó con un -12 y Westbrook con un -14, además de sumar 8 pérdidas entre los dos (4 por barba) y hacer, en lo colectivo, el mismo ridículo defensivo al que se llevan apuntando toda la temporada. En el primer cuarto ya recibieron 40 puntos y en el segundo anotaron los propios, pero les endosaron otros 35, 75 al descanso. Un auténtico bochorno del que no salieron ni intentaron salir. Entre eso y el sainete en torno a Beal, al que muchos sitúan fuera de los Wizards y con intenciones de recalar en un equipo competitivo (algo que, por cierto, han negado franquicia y jugador), la franquicia tiene cuerda para rato, sobre todo por el lado negativo. Nunca es bueno verte afectado por este tipo de rumores, pero si eres el colista de la Liga, la sensación de entrar en un pozo del que no hay salida se magnifica hasta límites insospechados.

Y los Blazers, claro, ganaron. El desastre de los Wizards les quita cierto protagonismo, pero la victoria era necesaria para los intereses del equipo de Oregón, que se acomoda (relativamente) en la séptima posición del Oeste con un récord de 11-9, por delante de unos Rockets post Harden que ocupan el octavo puesto de una forma tan inopinada como merecida y empatados con los Grizzlies en el sexto, a solo medio partido de Phoenix y a uno de los Nuggets. Desde luego, está apretada la cosa. Ante los Wizards, por cierto, Lillard se fue a 32 puntos (con 4 de 14 en triples), Carmelo recordó al de sus mejores días (21 puntos con 8 de 16 en tiros), Gary Trent Jr. consiguió 26, Kanter un doble-doble de 14+15 (sigue sumando sin Nurkic) y Hood y Covington finalizaron con 15 y 19 respectivamente. Un gran esfuerzo colectivo, un poco de todos y no demasiado esfuerzo para ganar a un equipo que es un cuadro y que sigue con su particular descenso a los infiernos. Un lugar que, por desgracia, conocen muy bien.