EUROLIGA | VALENCIA 82 - MACCABI 80

El Valencia Basket obra un milagro y suma su sexta victoria

Van Rossom, sobre la bocina, remonta a un Maccabi que ganaba por seis puntos a falta de minuto y medio. Mejor arranque en la historia de la Euroliga.

La Fonteta habría estallado como una olla a presión. El Valencia Basket ganó su sexto partido en la Euroliga y ya firma su mejor arranque (6-3) en la historia de la competición. Pero no fue eso lo que emocionó a cada aficionado taronja que lo vio por la televisión. El éxtasis llegó por la forma de lograrlo. Tras un duelo muy igualado, el Maccabi parecía que había dado el tirón definitivo. Con 73-79, a falta de 1:31, y con un Wilbekin excelso, las opciones de ganar eran remotas. Pero se dio todo de cara. Williams por fin demostró el porqué de su fichaje con un triple NBA a falta de 7 segundos para empatar a 80. Y en el último ataque, Dubljevic se la robó al hasta entonces ogro Wilbekin y se la dio a Van Rossom que esprintó hacia el aro para anotar sobre la bocina la canasta ganadora. El americano se rompía la camiseta de la impotencia, los taronjas hacían corrillo en el centro del campo.

Lo cierto es que ganar al Maccabi con el estadio de gracia que demostró tener Wilbekin tuvo su mérito. 25 puntos, cinco asistencias, siete triples y 24 de valoración adornaron la estadística del de Florida. Pero se fue furioso a casa. Le birlaron la pelota del partido. En el Valencia volvió a brillar Prepelic, con 22 puntos y 24 de valoración. Regular durante todo el choque ya coge velocidad de crucero. Mención aparte tiene también Derrick Williams. El 2 del draft de 2011 se marcó su mejor partido desde que llegó, con 15 puntos y 6 rebotes y, sobre todo, un triplazo a falta de siete segundos que posibilitó la victoria final.

Ponsarnau volvió a darle los primeros minutos a Pradilla y el ala-pívot siempre los aprovecha. Él y un Prepelic que empieza a acostumbrarse a estar en modo 'metralleta' comandaron los primeros ataques taronjas. El Maccabi comenzó frío aunque se mantuvo en el partido una vez que Ponsarnau empezó a dar descanso a sus titulares. Un triple de Tobey con un posterior robo parecía que la ventaja al fin del primer cuarto iba a ser valiosa. Sin embargo, una pérdida de Hermannsson y un triplazo sobre la bocina de Wilbekin devolvían la igualdad (19-17).

El Maccabi salió más entonado en el segundo acto. Un parcial de 2-9, culminado con un triple de Caloiaro, le puso por primera y única vez por delante en toda la primera parte (25-26, min. 13). Ponsarnau le volvió a dar cancha a Prepelic y Dubljevic y el viento giró de nuevo. El esloveno ha cogido la buena onda: anota, asiste y lo más importante, elige tan bien que apenas falla. Un 2+1 de Williams, que aparece y desaparece, volvió a dar un estirón en el marcador. Pero el francotirador Wilbekin volvió a poner la igualada (35-35) en un abrir y cerrar de ojos. El Valencia volvió a insistir por dentro al final del segundo acto. Y ahí Dubljevic y Labeyrie hicieron daño aunque el francés andaba fallón en el tiro libre. Aun así, los taronjas se fueron arriba (43-37) al descanso.

Del vestuario salió otro Valencia. Sin ideas y desconectado. Bender, Wilbekin y Caloiaro afilaron sus armas desde la línea de 6,75 y con un parcial de 4-13 le dieron la vuelta al duelo, en marcador y en sensaciones. Con unos ataques deslabazados, Prepelic y Williams aguantaban el tipo con aciertos desde el triple. Dos tiros libres de Van Rossom volvieron a poner al Valencia a tiro (58-59), con un cuarto por jugar, pensando que lo peor había pasado.

El cuarto periodo ya historia para el Valencia Basket. Todo empezó bien con un Tobey mandando bajo el aro (66-60, min. 33). Parecía que el Maccabi bajaba el pistón. Nada más lejos de la realidad. Caloiaro, Wilbekin (2) y Bryant metieron cuatro triples seguidos, solo trufado con una canasta de Williams. Para entonces todos los ataques del equipo israelí pasaban por las manos de Wilbekin. Asiste a Zizic y mete otro triple más. Jaque al Valencia (70-77), a falta de 2:20. Vives metió un triple rápido pero tras otro fallado por Prepelic, Bryant anotaba en penetración: 73-79, a falta de 1:31. Lo tenía en chino el Valencia Basket. Pero esto es baloncesto. Y en ese minuto y medio, todos las vicisitudes cayeron del lado local. San Emeterio cogió un rebote ofensivo salvador y encestó dos libres. Tras un fallo de Bryant, Prepelic volvió a meter dos libres más (77-79) y al Maccabi le entró el miedo, a falta de 49 segundos. Bender fue a la línea del tiro libre y sólo anotó uno. Y ahí apareció Derrick Williams para meter un triple primordial, a falta de 7 segundos (80-80). El Valencia firmaba la prórroga. Pero hubo milagro en la Avenida de los Hermanos Maristas. Wilbekin recibió pero entre Dubljevic y Van Rossom le robaron la cartera y el belga enfiló el aro para enganchar un partido que hacía muy poco estaba casi perdido.