LIGA ENDESA

La guerra de los ascensos

El Valladolid y el Gipuzkoa desconocen todavía si jugarán o no en la Liga Endesa la próxima temporada. La ACB podría tener 19 equipos el próximo curso.

El Gipuzkoa celebra la conquista de la Copa de la Princesa.
FEB

La Asamblea General de la ACB aprobó el pasado 20 de abril la hoja de ruta para la reanudación de la Liga Endesa y decidió que no habría descensos esta temporada. El Movistar Estudiantes y el Montakit Fuenlabrada volvían a salvarse de caer al infierno. La decisión era beneficiosa para todas las partes: se aceptaba una fase final con 12 de los 18 equipos del campeonato, fundamental en el plano económico, y se evitaba que dos equipos bajaran con aún 11 jornadas por disputarse. La postura con los ascensos era clara: se veía impensable una Liga de 20. "Es casi inviable", dijo Antonio Martín, presidente a la ACB, en una entrevista con AS.

Una bomba aparentemente neutralizada que semanas después saltó por los aires. En mayo, la FEB dio por terminada todas las competiciones a su cargo, entre ellas, la LEB Oro, y confirmó que habría dos ascensos sin disputarse el playoff para subir: Valladolid y Gipuzkoa, primero y segundo del torneo, respectivamente, antes del parón por el coronavirus fueron los agraciados.

La sombra del ciclo 2012-15 regresaba. En esos cuatro años, el canon económico (uno de los criterios para adherirse a la ACB) solo permitió deportivamente que un equipo pasara de Segunda a Primera: el MoraBanc Andorra. EI Iberostar Tenerife obtuvo su hueco en la Liga Endesa al comprar la plaza del Lucentum Alicante. El Burgos se quedó dos veces en el camino. El escenario es diferente ahora. Sin elementos legales que impidan los ascensos y con requisitos económicos más laxos, la ACB negocia con la FEB una salida beneficiosa para todas las partes antes del 15 de julio, cuando debe celebrarse una nueva Asamblea de la Asociación.

Futuro

No se descarta que la Liga de la próxima temporada cuente con 19 conjuntos (GBC) e incluso 20, aunque la situación económica del Valladolid parece alejarle de la élite del baloncesto nacional. El equipo castellano tenía hasta el 30 de junio para cumplir con todos los trámites de ascenso, entre ellos, una auditoría interna con un coste de 10.000 euros. El club se negó a llevarla a cabo "sin tener respuesta por parte de la Asociación de Clubes de Baloncesto al reconocimiento del derecho deportivo a formar parte de la ACB".

El GBC, por su parte, si presentó todo en tiempo y en forma. "Nosotros hemos cumplido en la parte deportiva y también en la económica", dice Nacho Núñez, presidente de la entidad. "Valladolid se ha caído en la segunda parte, ni siquiera lo ha intentado. La semana que viene es clave". Sin embargo, los vascos están en el limbo: aún no tienen reconocido su derecho de pertenencia a la ACB y el viernes 17 se acaba el plazo de inscripción para LEB Oro. "Esta situación genera muchos perjuicios con patrocinadores, confección de la plantilla (el mercado está a pleno rendimiento en ambas categorías)...", continúa Núñez, que solicitó con la aprobación del consejo de administración la intervención del CSD y amenazó a la patronal con llevarla ante los tribunales: "Nadie quiere juicios y la ACB tiene mal pasado histórico en ese sentido. A ver si podemos hacer valer nuestro derecho a la inscripción". La historia continúa.

*Fe de erratas: en la versión anterior, se decía que las competiciones FEB se dieron por terminadas en abril y no en mayo como fue en realidad.