REAL MADRID

Tavares se pone a 200

El pívot suma 200 partidos con el Real Madrid en un gran estado de forma, con 4,4 kilos más de masa muscular tras un plan muy medido con un entrenador personal.

Edy Tavares con Kyle Hines, en la Euroliga.
Anadolu Agency Anadolu Agency via Getty Images

Edy Tavares sumó el lunes ante el Panathinaikos 200 partidos con el Real Madrid en apenas 27 meses, tras ser fichado el 10 de noviembre de 2017 por la grave lesión de Kuzmic. Una oportunidad bien gestionada por el club, que arrebató al Barça un jugador que los azulgrana pensaban atar para la siguiente campaña. Ahora, el gigante de Maio, de 2,20 metros y que en un mes cumplirá 28 años, "es el mejor pívot de Europa". Lo dice el que quizá sea el mejor base organizador, su compañero Campazzo.

Tavares renovó el pasado junio hasta 2024 y, después de un largo verano, le costó iniciar el curso. En noviembre ya daba muestras de ir al alza. Acababa de completar un programa individualizado de preparación, que incluía un plan nutricional. Al trabajo con el equipo había añadido un entrenador personal, Jaime Casado, de la empresa Reto, que desde 2017 trabaja con Willy Hernangómez (ambos comparten agencia, You First). A finales de agosto, en la pretemporada, su masa de grasa corporal era de 33,8 kilos y la masa muscular de 61 kg. En dos meses logró perder 4,9 kilos de grasa y ganar 4,4 de músculo para un peso total de 127,2 kilogramos.

Unos valores óptimos que debe mantener en el tiempo y que le han llevado, junto con el trabajo en cancha, a alcanzar posiblemente el mejor momento de forma de su carrera. Viene de completar una Copa fantástica y entre su actuación en Málaga y la actual racha de cinco victorias en la Euroliga promedia 20 de valoración en ocho partidos. En los dos últimos, ante el Fenerbahçe y el PAO, anotó 16 y 15 puntos, respectivamente. Mayor protagonismo ofensivo por la ausencia de Randolph y porque su esfuerzo le ha permitido mejorar la estabilidad en las acciones bajo el aro. También ha progresado al poste y con el gancho.

"Ha trabajado muy duro", dice Jaime Casado, que explica que lo que es habitual en la NBA, un preparador personal, no lo es tanto en Europa y a veces hay recelo en los clubes. "Edy ha sido muy constante, con una estrategia nutricional medida al milímetro", asegura. Una dieta que le entrega una empresa de alimentación en recipientes para cada día. Baja en grasas, pero que le tiene que aportar más de 4.000 calorías en al menos cuatro comidas. "No es lo mismo la preparación de Willy, que requiere fuerza para la NBA, que la de Tavares, en la que prima la movilidad, los saltos continuos y la resistencia con más de 120 kilos. Tiene el centro de gravedad alto y es básico trabajar el tren inferior y el core (región abdominal y parte baja de la espalda). La agilidad es clave para él". Y con ella Tavares se pone a 200.

Edy Tavares saca músculo.

Jaime Casado, un grave accidente le hizo preparador

Jaime Casado, de la empresa Reto Health (actividad física y deporte, fisioterapia y nutrición), ha ayudado a Tavares a completar su evolución física. El entrenador personal conocía al ahora NBA Juancho Hernangómez de cuando ambos vivían en Las Rozas. Y en 2017 empezó a trabajar con su hermano Willy, que experimentó un gran desarrollo físico aquel verano.

Jaime Casado y Willy Hernangómez.

A Casado, que en la actualidad compite en fitness, siempre le gustó el deporte, en especial el karate, pero con 17 años su vida dio un giro radical. "Un día, al volver del instituto, un coche se saltó un semáforo en rojo y arrolló mi motocicleta. Sufrí múltiples fracturas y una abierta de fémur, que me hizo perder mucha sangre. Al concluir la rehabilitación me dijeron que no volvería a correr, apenas flexionaba la rodilla en un ángulo de 90º", cuenta Casado.

Así que comenzó un proceso por su cuenta en el gimnasio (pasaron meses hasta que recuperó la musculatura perdida), que finalmente le llevó al doble grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Fisioterapia.