Obama fue campeón estatal de baloncesto
John Fitzgerald Kennedy y Gerald Ford ya fueron dos grandes presidentes deportistas en EE UU. Pero el recién electo presidente número 44, Barack Hussein Obama, fue campeón estatal de baloncesto, antes de cumplir 18 años. Fue en 1979: con la PunahouHigh School, en Hawaii.


Con el número 23, damas y caballeros... el 44 presidente de los Estados Unidos de América, Barack Hussein Obama, 1,88 de altura. En un viaje que cruza pasado con futuro, el presidente electo Obama fue Number 23 antes que Michael Jordan: en el equipo de baloncesto de la Punahou High School de Hawaii, campeón estatal en 1979 bajo la dirección del coach Chris McLachlin.
El republicano Gerald Ford, presidente entre 1974 y 1976, fue dos veces campeón universitario de fútbol americano con la Universidad de Michigan, en 1934 y 1935. Y nada menos que John Fitzgerald Kennedy, JFK, antecesor natural por carisma de Barack Obama, se rompió un disco intervertebral cuando intentaba hacerse con una plaza en el equipo de fútbol americano de la Universidad de Harvard.
Pero situémonos en 1979, cuando aún no existía en todo su esplendor este presidente electo que ahora encarna la gran esperanza de América. El Barack Obama de 1979 era un chico de 17 años apodado Barry O' Bomber: el sexto hombre del equipo de baloncesto de la Punahou High School, de Honolulú, ese chico que, recuerda hoy su entrenador, Chris McLachlin, "jamás iba a ningún sitio sin el balón de baloncesto; aparecía por la pista más temprano que nadie, para practicar el tiro".
1979. El año en que los Seattle Supersonics ganaron la NBA... y el año de la histórica final de la NCAA entre las universidades de Indiana State y Michigan State: o sea, Larry Bird contra Magic Johnson, el debate que ya iba a dividir y galvanizar a la América deportiva y a la NBA. "A nuestro Barry le fascinaba el juego brillante de Magic Johnson, pero también el carisma de Larry Bird. Veía las infinitas posibilidades de esa rivalidad. No podías debatirle; al fin, siempre estabas de acuerdo con él. Conserva el carisma de entonces, incluso camina de la misma manera", sostiene Dan Hale, pívot de Punahou en 1979.
El título.
Barack Obama no olvida cuando, con 32-11 en el descanso del partido final del torneo de high schools de Hawaii, en 1979, imploraba a Chris McLachlin que le hiciera saltar a la pista cuanto antes para disfrutar de la final y del título que iba a ganar Punahou.
Noticias relacionadas
Hace pocos años, cuando Obama ya era senador por Illinois, dio un discurso en Honolulú. Inopinadamente, su mirada se cruzó con la de McLachlin, entre el público. Y Barry recordó los viejos tiempos a McLachlin: "¿Era yo bueno o no lo era, coach?" "Es verdad que yo apretaba bastante en el tema de los minutos", acata McLachlin.
Dos glorias de la NBA, Kareem Abdul-Jabbar y el mismo Earvin Magic Johnson, vivieron con Obama una secuela de sus discusiones en el vestuario de los Lakers del showtime: "Magic iba con Hillary Clinton, no creía que Obama pudiera salir adelante. Yo le dije: "Obama no es ningún rookie, no es un novato, confía en él". Al fin, en la noche del martes, cuando aquel zurdito de Punahou fue elegido presidente, un viejo mago lloró de alegría: era Magic Johnson. Y Kareem, el Cap, el viejo capitán, reía el último: como casi siempre.



