"Pretendo ayudar a los diabéticos de América"
A Morrison es habitual verle acercarse a la banda en los entrenamientos para monitorizar sus niveles de azúcar antes de inyectarse insulina. Pero Adam es algo más que un diabético, es un tipo pelicuar con unos ideales atípicos y unos ídolos poco convenciales para un jugador NBA.


Tras el partido de 'rookies' y 'sophomores', donde sufrieron una paliza, ¿se ha quedado en Las Vegas para espiar la mecánica de los grandes tiradores de larga distancia? He oído que su primer ídolo fue Larry Bird y que analiza a los mejores. Dicen que es el mejor jugador blanco desde Bird. ¿Le presiona eso?
Eso sería en todo caso un honor, un orgullo. Y te hace más competitivo. Sí es cierto que mi padre, John, que me entrenó hasta high school, me decía que me fijara en el tiro de Bird, pero ahora hay otros grandes jugadores. El mejor tiro ahora es el de Dirk Nowitzki. Me gusta analizar cómo tiran los buenos jugadores: no tengo un gran físico, y en la pista debo usar la mente todo lo que puedo.
Aquí en Las Vegas, y en la NBA, ha conocido a los grandes jugadores internacionales. ¿Qué ha visto de nuevo desde sus tiempos en la Universidad de Gonzaga?
El juego es más rápido, y lo es, sobre todo, por las posesiones de 24 segundos. Hay estrellas como Nowitzki, Nash o Wade, y los jugadores de otros países han aportado trabajo y sentido colectivo.
(Ver a Morrison simplemente corriendo o moviéndose en la pista sorprende, hace pensar en una torpe crisálida, con movimientos fuera de sincronía: pero cuando el chico de Montana con pinta medio hippie se para, arma el brazo y saca un tiro magnético, perfecto, es como si la Cenicienta o la oruga se convirtiera en una princesa o brillante mariposa que despliega sus alas. Es una transición casi irreal).
¿Cómo se puede jugar en la NBA con diabetes I y con inyecciones a pie de pista?
Es diferente, siempre has de estar atento a los ritmos de tu cuerpo y a las subidas y bajadas del azúcar. Hay que vigilar las comidas en los viajes, los cambios horarios y algunas veces te sientes peor que otras, pero aunque esas veces estés más afectado, tienes que seguir jugando a tope. Mi pensamiento es que tengo que manejar una situación diferente y debo de estar preparado para ello. He de estar a bien con mi cuerpo, allá donde esté.
¿Juega, de alguna forma, en inferioridad de condiciones?
No diré eso, porque ya me he acostumbrado a esta situación. Hay una pequeña diferencia con el resto, nada más. En inferioridad de condiciones está cualquiera de esos chicos de pocos recursos que, por razones económicas, no puede pagarse la tecnología que mis padres me costearon. Intentaré cambiarlo y conseguir dinero para ayudar a los diabéticos pobres en América. Haré una fundación o algo por el estilo. Quiero que los diabéticos que no disponen de recursos tengan sus oportunidades. En general, hay un gran problema en América para que los que tienen pocos recursos accedan a los buenos tratamientos de salud. Yo estoy bien: tengo uno de los mejores trabajos y me pagan mucho por hacer algo que me encanta.
¿Es cierto que su autor preferido es Ernesto Guevara? Tiene un póster del Ché...
Quizá sí. Tengo otros como John Steinbeck, Ray Bradbury, Jack Kerouac... pero de Guevara me atrae la adversidad a la que se enfrentó y cómo escogió estar del lado de los pequeños y desfavorecidos antes que de los poderosos. Fue un hombre con mucho valor. Eso me atrajo de él.
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¿Al final de su carrera deportiva se dedicará a la política?
Ni siquiera me interesan los grandes partidos en EE UU. Puede haber terceras vías, además de demócratas y republicanos, aunque no he leído lo bastante para saber cómo hacerlo. Ojalá siga jugando a baloncesto dentro de una década. Si no, llevaría una vida lo más normal que pudiera. Quizá fuese entrenador. Pero sí intentaría arreglar eso de que los chicos con poco dinero no puedan pagarse los tratamientos para su salud, créame.



