España queda apeada de la lucha por las medallas
Las brasileñas se impusieron en un partido muy igualado y que se decidió en el último minuto gracias al acierto en los tiros libres de la base Janeth Arcaín.

Elisabeth Cebrián quería despedirse de la selección española con una medalla en Atenas 2004, un sueño que ya no podrá cumplir por culpa de un mal partido frente a Brasil y la calidad de una jugadora rival, Janeth Arcaín -veintisiete puntos-, máxima anotadora del choque y ejecutora de seis tiros libres consecutivos en los últimos segundos.
El debate hispano-brasileño giró en torno a los parámetros ya conocidos: rigor defensivo por parte de las de Vicente Rodríguez, y velocidad por parte del cuadro suramericano aderezada, claro está, con una fuerte presencia en el rebote ofensivo.
Por ahí encontró el sufrimiento España, por los rechaces que las brasileñas atraparon dentro de la pintura. Nueve rebotes de ataque en los dos primeros cuartos dieron al traste con la buena lectura atacante del equipo español.
Las españolas subsanaron la sangría dentro de la pintura desde el arco de triples hasta el intermedio. Seis de diez más allá de los 6,25 metros compensaron las segundas opciones de tiro que Brasil añadía a sus posesiones gracias a los centímetros de sus pivots y, lo peor, a la habilidad de Janeth Arcain, una pesadilla en el perímetro y una imán para los rechaces largos.
Igualdad al descanso
El 34-34 que presidía el tanteador en el descanso resumía un encuentro que ninguno de los dos equipos fue capaz de poner bajo control. Brasil fue muy peligroso cada vez que Janeth, por fuera, y Alessandra Oliveira, ésta por dentro, miraban a la canasta. España hizo daño de forma colectiva, menos individual, siempre que movió el balón con criterio.
Las brasileñas, después de firmar tablas en la primera mitad, supieron buscarle las cosquillas al conjunto español con mucha inteligencia. La cuarta personal de Elisabeth Cebrián (min. 29) fue un magnífico hallazgo para ellas.
Los ataques perdieron mucha efectividad a lo largo del tercer cuarto pero, para las suramericanas, supuso una ventaja, porque el rebote siguió en sus manos, lo que les daba posibilidad de multiplicar los lanzamientos. España, pese a contar con menos oportunidades, consiguió mantenerse en el choque (46-49 min. 30).
Las subcampeonas de Europa perdieron el ritmo. Sus puntos empezaron a caer con cuentagotas (seis entre los minutos 30 y 37). Brasil había llevado el partido donde quería (52-57). A España le hacía falta toda la sabiduría de sus líderes. Elisabeth Cebrián escondía la última esperanza.
Janeth Arcaín decidió
La pívot entró con cuatro faltas para jugarse la clasificación, que seguía al alcance de España gracias a Marta Fernández. La genial escolta recordó el partido por el bronce del Europeo contra Polonia y empezó a jugarse los balones calientes hasta empatar el choque (59-59).
Noticias relacionadas
A 57 segundos del final, dos tiros libres dieron la ventaja a su equipo (59-61). La excelente Janeth le siguió los pasos (59-63; 37 segundos) y Fernández insistió de nuevo (61-63; 18 segundos).
La selección española veía marcharse la semifinal. Janeth la puso aún más lejos (61-65; 18 segundos), asistió a otro zarpazo de Fernández y, con dos tiros libres -anotó seis seguidos-, sentenció la eliminatoria. España luchará por la quinta plaza antes de decir adiós a Cebrián.



