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Agencia Libre NFL 2026: ¿Pueden los Titans imitar el milagro de los Patriots?

Los Titans buscan calcar la fórmula de los Patriots 2025: gastar con agresividad para volver a un Super Bowl.

WESLEY HITT
Redacción A USA
Especialista en periodismo deportivo con vocación en investigación y en artículos de largo aliento.
Estados Unidos Actualizado a

La resaca del Super Bowl LX aún es amarga en el paladar de New England. Perdieron el trofeo el pasado 8 de febrero frente a los Seahawks, sí, pero ganaron el respeto de una liga que hace sólo un año los daba por muertos. Los Patriots de 2024 fueron un cadáver deportivo, el peor equipo de la competición, el roster de 2025, tras una inyección de 120 millones en la agencia libre, se quedo a un paso de la gloria eterna. Hoy, con la temporada recién clausurada, los Tennessee Titans observan esa cicatriz con envidia y ambición.

Nashville no sólo tiene el mismo aire de urgencia que Boston hace un año; tiene la misma chequera. Con 104.7 millones de espacio salarial para 2026, los Titans son el único equipo capaz de replicar el “Efecto Lázaro” que Mike Vrabel orquestó en Foxborough. El hombre que resucitó a los Pats lo hizo usando, en gran medida, piezas con ADN de los Titans (Harold Landry III y Robert Spillane).

Además de ello contó con Drake Maye en su segundo año, un quarterback que mostró madurez.

El nuevo head coach de Ttitans, Robert Saleh entiende que el éxito de los Patriots de 2025 no fue un milagro de generación espontánea, sino el resultado de un pragmatismo feroz. Al igual que Vrabel hizo con Drake Maye, Saleh se dispone a rodear a Cam Ward de un ecosistema donde el error no sea una sentencia, sino una anécdota protegida por una defensa asfixiante. Con la llegada de Brian Daboll como coordinador ofensivo, el plan es que Ward juegue con la agresividad que lo trajo al número uno del Draft, mientras Saleh construye en el otro lado del balón una unidad “rápida y violenta” que le devuelva la posesión con campos cortos.

La fórmula que Tennessee pretende calcar es la de la urgencia inteligente. Si los Patriots pasaron del sótano al Super Bowl en una sola temporada muerta, fue porque no tuvieron miedo de ser los agresores en el mercado para apuntalar las debilidades de su joven pasador. Saleh, con la chequera quemándole en las manos, sabe que su segundo año con Ward es la ventana de oportunidad definitiva. No se trata sólo de gastar, sino de replicar esa simbiosis donde el head coach defensivo le entrega al quarterback la seguridad de que no tiene que ganar el partido en cada jugada, permitiendo que el talento de Ward florezca bajo la misma disciplina de hierro que casi le da a New England el trofeo hace apenas unos días.

La anatomía de una resurrección

¿Cómo se pasa de ser el último de la fila a jugar el partido por el título en 12 meses? Los Patriots gastaron 364 millones en contratos totales, asegurando a Stefon Diggs para darle un faro a Drake Maye y blindando la defensa con Milton Williams y Carlton Davis. Fue un abordaje de pirata: entrar, saquear el mercado y reconstruir el barco en plena navegación.

Los Titans de 2026 tienen el escenario configurado para el mismo asalto. Al igual que New England, cuentan con la ventaja competitiva más injusta de la NFL con un quarterback prometedor, Cam Ward, operando bajo un contrato de novato. Esos dólares que no se lleva el pasador son los que permiten ir a la caza de los mejores linieros y receptores disponibles. En Tennessee saben que el tiempo de Ward es ahora, y que dejar 100 millones guardados en el cajón sería un pecado de negligencia deportiva.

El riesgo de comprar la felicidad

Sin embargo, el éxito de los Patriots no fue sólo una cuestión de ceros en el cheque. Fue una alineación de astros. Mike Vrabel conocía el mercado, conocía a sus exjugadores y sabía exactamente qué piezas faltaban en el rompecabezas de Foxborough. Los Titans, bajo la gerencia de Mike Borgonzi, deben evitar la tentación de comprar nombres por encima de hombres. El mercado de 2026 estará lleno de espejismos, y Nashville no puede permitirse el lujo de pagar precio de platino por talento de cobre.

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La temporada ha terminado, pero para los protagonistas de la oficina central en Tennessee, el partido más importante apenas va a comenzar. Tienen el capital para ser los dueños del “Prime Time” de marzo.

JugadorPosiciónPrioridad para Ward/SalehValor de Mercado Est.
Tyler LinderbaumCentroMáxima: Blindar el centro de la línea para Cam Ward.20mdd anuales
Trey HendricksonEDGEAlta: El “pass rusher” de élite que exige el sistema Saleh.22 mdd anuales
George PickensWRMedia: El receptor #1 para potenciar el brazo de Ward.28 mdd (Tag)
Breece HallRBAlta: Aliviar la carga del QB con un corredor total.15mdd anuales
Rasheed WalkerOTCrítica: Proteger el lado ciego del quarterback franquicia.18mdd anuales

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