Actualidad

Así están evitando los menores australianos los controles que les impiden el acceso a las redes sociales

Adolescentes australianos buscan atajos tecnológicos y trucos para seguir en redes pese a la prohibición. Te sorprenderán...

Redactor de fútbol nacional e internacional en AS USA Latino
Redactor de fútbol en AS USA Latino y Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Amante del deporte desde pequeño, inculcado por su abuela, quien le transmitió esta bella pasión. El fútbol nacional e internacional son sus especialidades. Gran apasionado por la música y el cine de terror; estar en algún show es su lugar feliz.
Estados Unidos Actualizado a

Desde el 10 de diciembre de 2025, Australia se convirtió en el primer país del mundo en obligar a gigantes como Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook y YouTube a impedir que menores de 16 años mantengan cuentas activas, bajo pena de multas millonarias para las plataformas si no cumplen la norma. La ley, bautizada por el gobierno como un esfuerzo por proteger a los jóvenes de los riesgos de la vida digital, exige sistemas de verificación de edad que, en teoría, deberían hacer imposible que usuarios demasiado jóvenes accedan a estas aplicaciones.

Pero en la práctica, la realidad se ha convertido en una suerte de juego de ingenio entre adolescentes y algoritmos. En conversaciones en redes, foros y grupos de chat y, recogido en testimonios de BBC Mundo, han surgido múltiples ejemplos de cómo los jóvenes están encontrando grietas en los controles que, oficialmente, deberían ser a prueba de menores.

Así evitan los menores en Australia que les impidan las redes

Una de las historias que más ha circulado es la de Isobel, una niña de 13 años que tardó menos de cinco minutos en “hackear” el sistema de verificación: “Puse una foto de mi madre delante de la cámara y me dijo ‘gracias por verificar tu edad’”, contó la adolescente, sorprendida de lo fácil que fue sortear el control.

Ese sencillo truco, usar el rostro de un adulto conocido para engañar a la verificación facial, es solo una de varias tácticas que los menores comparten entre sí. Otros confiesan usar documentos escaneados o cuentas de familiares mayores, así como VPNs para simular ubicaciones fuera de Australia, dificultando la detección exacta de su edad real.

Le escribí y le dije: ‘Oye, mami, ya pasé la prohibición de redes sociales’, y ella simplemente respondió: ‘¡Qué traviesa!’”, relató Isobel señalando a su madre, Mel, en un tono que mezcla humor y desafío.

La misma madre, aunque con cierta resignación, admite que confiaba más en una supervisión familiar que en la efectividad de una ley que hasta ahora no ha detenido la creatividad de los menores.

Expertos y críticos han señalado que estas brechas eran previsibles. Las tecnologías de verificación de edad digital, como reconocimiento facial o comprobación de documentos, no son infalibles y han mostrado dificultades en pruebas previas, especialmente con usuarios más jóvenes o ciertos tipos de rostros.

Al mismo tiempo, algunos padres encuestados admiten que estarían dispuestos a ayudar a sus hijos a eludir la prohibición, ante el temor de que el aislamiento digital pueda afectar su vida social o educación.

Frente a estas grietas, las compañías tecnológicas insisten en que seguirán refinando sus sistemas de verificación y que el cumplimiento es un “proceso continuo”, mientras Canberra reafirma su compromiso con la protección infantil en línea.

Noticias relacionadas

Lo que comenzó como una medida histórica para “desconectar” a los menores de las redes sociales se ha transformado en un desafío técnico y cultural, un tira y afloja entre una generación que nació digital y la incapacidad de los mecanismos centrales para contener completamente su presencia en el ciberespacio.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:

Te recomendamos en Actualidad

Lo más visto

Más noticias