Leticia Martín Enjuto, psicóloga: “Mostrar las emociones no es signo de fragilidad, sino de inteligencia emocional”
La experta analiza en ‘Cuerpomente’ cómo actuamos frente a estímulos visuales, sobre todo en películas que sacan a relucir nuestras emociones.


No hay nada como una película para que los sentimientos salgan a relucir en un momento determinado. Y es que el séptimo arte es capaz de eso y mucho más, sacando ese sentir, ese nervio, risa, que se erice la piel, y hasta que se nos caiga una lágrima.
Pero, aun con trabajos tan lacrimógenos como podría serlo ‘Siempre a tu lado, Hachiko’, hay quienes son capaces de no mostrar sentimiento alguno.
Por su parte, la experta en psicología, Leticia Martín Enjuto, en una entrevista concedida a ‘Cuerpomente’, se pronuncia sobre este fenómeno que es emocionarse viendo una película: “Existen diferencias individuales en la forma en la que procesamos las emociones, y esto influye directamente en la intensidad con la que las personas reaccionan frente a una película”.
Es ahí donde aparece la “sensibilidad emocional” que, para la psicóloga, “favorece la conexión con estímulos artísticos y narrativos”, como pueden ser las películas o las series: “Una película puede tocar fibras sensibles cuando evoca experiencias previas, relaciones significativas o momentos dolorosos, provocando una reacción emocional mucho más intensa”.
“En cambio, quienes no tienen referentes similares pueden percibir la trama con mayor distancia emocional. La resonancia entre la ficción y la propia vida actúa como un ‘disparador’ que amplifica la respuesta subjetiva”, añade.
También influye aquí “el estado emocional y cognitivo del momento”, pues aquella persona que está “estresada, vulnerable o necesitada de desahogo puede reaccionar con mayor facilidad a escenas conmovedoras, mientras que alguien en un estado de ánimo más estable o distraído probablemente no se vea tan afectado”.
Leticia Martín se refiere también a “las diferencias en la forma de regular las emociones, que determinan en gran medida la intensidad de la experiencia frente a una película”.
Y es donde destaca la empatía, pues para la experta, “aquellas personas con mayor empatía tienden a identificarse más fácilmente con los personajes y a vivir sus experiencias como propias, lo que incrementa su respuesta emocional”.
“Nos estamos poniendo en la piel del personaje, compartiendo su alegría, su dolor o su miedo. Nuestro cerebro reacciona como si fuera real, y entran en juego las neuronas espejo, que se activan cuando vemos emociones en otros y facilitan esa identificación. Por eso no solo entendemos lo que el personaje vive, sino que lo sentimos”, añade.
Y, otro punto que aparece en esta discusión es el de la “fragilidad” o “sensibilidad” ante eso que estamos viendo, y que no tiene que ver con la empatía: “Mostrar las emociones no es signo de fragilidad, sino de inteligencia emocional. Llorar, emocionarse o dejarse afectar por una historia demuestra que la persona tiene la capacidad de reconocer lo que siente y expresarlo de forma sana”.
Noticias relacionadas
“Quienes se permiten sentir suelen conectar mejor con los demás. Esa apertura emocional favorece relaciones más auténticas y cercanas, ya que expresan sin miedo lo que les toca por dentro. Reprimir lo que sentimos de manera constante suele aumentar el malestar y el estrés”, concluye la experta.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
Rellene su nombre y apellidos para comentar