TELEVISIÓN

Pablo, de 'La isla de las tentaciones', muestra su imagen tras un injerto capilar

El concursante del exitoso reality ha mostrado en las redes sociales sus cómo vive las primeras horas tras cumplir su deseo de implantarse pelo.

Pablo, de 'La isla de las tentaciones', muestra su imagen tras un injerto capilar

Pablo fue sin duda uno de los grandes nombres de 'La isla de las tentaciones', y no por lo que hizo en República Dominicana, sino que se ganó el afecto de gran parte del público por su forma de actuar después de sufrir una infidelidad por parte de Mayka. Ahora, varias semanas después de que el reality llegara a su fin, el joven DJ ha cumplido uno de sus grandes deseos y ha cambiado radicalmente su imagen a través de un injerto capilar.

En sus redes sociales hemos podido ver las primeras imágenes después de someterse a un trasplante de pelo, un momento que le ha ocasionado muchos nervios y temores pero que supone un gran paso para su objetivo de recuperar el cabello. "Voy a hacerme el trasplante capilar. A tiempo de raparme siempre estoy", confesó antes de ponerse en manos de los especialistas.

Tras la intervención, Pablo ha vuelto a posar ante la cámara de su móvil para contar sus impresiones y mostrar su cabeza cubierta de apósitos y con las heridas propias del implante en la parte superior de su cabeza.

"Me estáis preguntando mucho. Todavía voy lento y mareándome con la anestesia. Por ahí veis algo ya. Esta noche voy a dedicarla a informarme bien de todo lo que tengo que hacer, del cuidado, de hacerlo bien, no quiero cagarla. Mañana os explicaré y os enseñaré mejor, que sé que tenéis morbo. Tenéis curiosidad, es lógico", expresó el participante de 'La isla de las tentaciones'.

En la sala de espera, tal y como publicó la clínica, aguardaba impaciente Rosito, el famoso peluche que también fue protagonista en el programa. El muñeco terminó quemado en la última hoguera ante la triste mirada de Mayka, su fiel compañera durante años, pero tiempo después, Pablo decidió regalarle uno nuevo, igual en apariencia pero sin los recuerdos que el Rosito original llevaba en su interior.