ENTREVISTA

"El Congo es uno de los países más ricos del mundo y, a la vez, de los más pobres"

José Antonio Ruiz habla con AS sobre el éxito de Mzungu-Operación Congo, emitido en Cuatro cada miércoles durante seis semanas. El objetivo: construir una escuela en zona de conflicto.

Mzungu-Operación Congo entrevista
José Antonio Ruiz Díez

José Antonio Ruiz Díez (Las Palmas, 1974) es el protagonista de un equipo que se desplazó a la República Democrática del Congo con el objetivo de construir una escuela para que los niños puedan tener una educación, en medio de un país donde abunda la pobreza, las guerras y las desigualdades.

Emitido cada miércoles en Cuatro durante seis semanas, Mzungu-Operación Congo ha experimentado un gran éxito entre la audiencia. José Antonio concede a As su primera entrevista, tras la emisión del programa, para hablar sobre esta aventura que se puede ver todavía a través de Mitele.es. Y en su cuenta de Instagram (@jaruizdiez) va contando todo sobre el proyecto solidario y el programa.

- ¿Cómo se le ocurre, cómo organiza todo el viaje y cuál fue su motivación?

- Todo proyecto solidario que busque ser autosostenible tiene la necesidad de darse a conocer de alguna forma, especialmente cuando los recursos son limitados. En mi caso, pensé en el medio audiovisual como herramienta de difusión ya que es un gran altavoz. Claro que yo no sabía que lo que iba a hacer terminaría emitiéndose en el prime-time de canal Cuatro de Mediaset.

Yo quería combatir las injusticias a través de la educación, inspirar a otras personas a que lleven a cabo sus propias acciones, mostrar que si nos proponemos algo, podemos hacerlo.

En cuanto a la organización del viaje, pues una pequeña odisea en sí misma. Busqué a dos operadores de cámara que me ayudasen a documentarlo todo, hice una colecta para la financiación de la construcción de la escuela... La verdad es que solo la organización de esta gran aventura daría para escribir un libro.

- ¿Fue muy complicado conseguir contactos para que les fueran guiando por el Congo?

- El que viaja, encuentra. Si tienes claro lo que quieres al final das con personas dispuestas a ayudarte ya sea para llegar a un lugar, para conseguir algo que necesitas o donde dormir. A algunos sitios íbamos por nuestra cuenta simplemente preguntando. En ocasiones, fue bastante más complicado, pero, en general, no fue tan difícil comparado con todos los obstáculos a los que nos enfrentamos. Además, antes de salir me propuse aprender un poco de francés para facilitar las cosas.

- ¿Qué pensaba cuando iba por esos caminos tan peligrosos por el día, por la noche...? ¿Se lo imaginaba así de duro por toda la pobreza, delincuencia, el país en general...?

- No te voy a mentir, esos caminos a veces daban un poco de "yuyu", especialmente por la noche. Tratábamos de evitar las noches, pero no siempre se podía. Se te pasa de todo por la cabeza ya que cualquier cosa puede ocurrir como, de hecho, ocurrió.

Una de mis pasiones de toda la vida ha sido viajar y tratar de conocer los destinos. Yo sabía que la R. D. del Congo es un país muy complejo en muchos aspectos. Es un país muy duro. Y cuando pasas allí tanto tiempo, más. Conocer en profundidad esas complejidades y vivirlas es algo que no puedes olvidar y los espectadores han tenido la oportunidad de ser testigos de ello.

"Se te pasa de todo por la cabeza ya que cualquier cosa puede ocurrir como, de hecho, ocurrió"

José Antonio Ruiz

- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

- En particular, por mencionar algunos momentos impactantes que se pueden ver en el programa, compartir tiempo con el ancestral modo de vida de los pigmeos fue increíble. También conocer a algunos de los últimos gorilas de montaña del mundo en Virunga o subir al volcán Nyiragongo, que está activo y es uno de los más peligrosos del planeta.

En general, algo que nunca deja de levantarme las cejas es que sea uno de los países más ricos del mundo y, a la vez, uno de los más pobres. Por otro lado, las sonrisas de la gente y sobre todo de los niños, que con lo poquito que tienen, siempre te la regalan.

- Se le vio en algunos momentos casi tirando la toalla cuando el techo de la escuela se cayó por una tormenta y les robaban combustible, dinero... ¿Temió que no podría hacerlo, en algún momento?

- Como tal, dentro de mi mente, abandonar nunca fue una opción. Fue un esfuerzo titánico el que se había hecho hasta ese momento y lo que se tenía que hacer era buscar soluciones como fuera, ser creativos. La determinación es muy poderosa. Eso no quita que en las situaciones más críticas no acecharan ciertos temores, pero como he dicho alguna vez, lo de tirar la toalla prefiero que sea ¡¡cuando se va a poner la lavadora!!

- ¿Recomendaría a la gente ir allí o es un viaje tan peligroso que hay que llevar todo lo más atado posible?

- El este del Congo es una región que cautiva. Con gentes maravillosas, paisajes que te quitan el hipo y una fauna extraordinaria. Tiene mucho que ofrecer, pero no es un lugar para hacer turismo convencional ni de lejos. No olvidemos que es una zona que vive entre guerras. No obstante, hay viajeros de todo tipo. Si alguien está dispuesto a asumir todos los riesgos que conlleva, nadie le va a impedir que vaya, está claro. Es una decisión muy personal.

En cuanto a llevarlo todo lo más atado posible pues... por muy atado que lo lleves... si hay un levantamiento militar en ese momento, todo lo que hayas atado se desata en un instante. En cualquier caso, si alguien decide ir, que se informe muy muy bien de la situación en ese momento y tome una decisión, al menos, informada.

- ¿Cómo son recibidas allí las personas de raza blanca? Porque los ciudadanos veían que iba a ayudarles, pero las autoridades era un no parar de extorsiones, pedir dinero...

- Yo creo que, en general y de forma extendida, se recibe bien al visitante independientemente de su raza o procedencia. Y eso que la historia del Congo da motivos para que no necesariamente tuviera que ser así. Es cierto que, como en tantos otros lugares, algunos comportamientos no son para nada deseables, pero también lo es que la situación de muchos de sus habitantes es extrema.

- ¿Por qué cree que los países desarrollados no intervienen?

- Prioridades de algunos, intereses de otros, desacuerdos eternos, intentos fallidos, gobiernos disfuncionales... La respuesta a tu pregunta daría para una disertación tan extensa que mejor no sigo.

- ¿Cuánto tiempo diría usted que necesitaría un país así para tener carreteras más o menos normales y una vida aceptable en sus ciudadanos?

- Uno de los grandes problemas que tiene el país es su extensión, que es de unas cinco veces España. Unas infraestructuras adecuadas para tal magnitud son un reto económico para cualquier nación, especialmente en África. Por otro lado, el reparto de la riqueza es evidente que no cuadra para un lugar con esos recursos minerales así que, en el mejor de los casos, y de ser posible, supongo que unas cuantas décadas.

- El objetivo se consiguió, ¿qué sintió en ese momento? Y no sé si tiene la posibilidad de seguir de alguna forma como se está utilizando la escuela y demás...

- Al cumplir el objetivo sentí alegría por todos aquellos fantásticos niños, pero, al mismo tiempo, tristeza porque hay muchos más niños, muchos más lugares, que hay tanto que hacer en el mundo que nunca, independientemente de lo que hagas, será suficiente.

Aunque con dificultad por la falta de cobertura, trato de comunicarme regularmente para ver cómo van las cosas. ¡¡La escuela está operativa!! Y van unos 200 niños. Es genial.

"La escuela está operativa y van unos 200 niños, es genial"

José Antonio Ruiz

- ¿Tiene otro proyecto en mente de este tipo?

- Unos cuantos planes rondan mi cabeza desde hace ya tiempo, sí, y en un futuro cercano los iré desvelando.

- También ha publicado un libro, El loco del Congo. Creer para crear, que ha resultado ser un 'best seller' para la editorial ¿En qué se diferencia el libro del programa?

- Aunque el libro revela algunos sucesos que nunca se llegaron a ver en el programa, sus páginas se centran en cómo y por qué terminé haciendo lo que hago. Habla de las herramientas que yo utilizo para luchar por mis ilusiones y mis proyectos, de cómo lidiar con las horas bajas, de cómo enfrentar los miedos, da respuestas en la búsqueda del sentido de nuestras vidas.

En parte y de cierta forma, el libro podría ser la teoría y el programa, la práctica. Si quieres reirte un rato, hacer un viaje brutal por el mundo e inspirarte para perseguir tus sueños, el libro creo que te va a gustar.

- ¿Qué respuesta ha tenido el programa Mzungu-Operación Congo entre la gente?

- La verdad es que la acogida ha sido realmente increíble. Los espectadores se han enganchado muchísimo. Y es que el programa engancha. El hecho de que la audiencia vaya de la mano conmigo viviendo la aventura ha provocado que lloremos, riamos, suframos, disfrutemos y soñemos juntos.

Para muchas personas ha sido un chute de emoción y de motivación, otras tantas han desconectado de la actualidad totalmente, otras se han inspirado para llevar a cabo sus propias acciones solidarias... No creo que el programa haya dejado a nadie indiferente y ver como esperaban cada miércoles para ver el siguiente capítulo, ha sido muy emotivo para mí. Y todo esto no lo digo yo, ¿eh? Lo han dicho quienes lo han visto, mi más sincero agradecimiento a todos ellos.

"Para muchas personas que lo han visto ha sido un chute de emoción y motivación"

José Antonio Ruiz

Por último, ¿cuánto de importante ha sido el equipo que le ha acompañado?

- Muy importante, como lo han sido los que pusieron su aportación para la escuela, los que nos ayudaron en el Congo, Mediaset, las personas que nos han seguido cada semana y todos los que, de una forma u otra, ayudaron a hacer posible este programa. Muchas gracias a todos.