Lotería de Navidad 2019

Las cuatro historias del anuncio de la Lotería de Navidad 2019

El famoso spot publicitario del sorteo navideño por excelencia se compone de cuatro partes que apelan a la unidad "sin fronteras sociales ni territoriales".

Estamos a mediados de noviembre y cada vez son más frecuentes los anuncios televisivos de colonias y juguetes para niños, y eso solo puede significar una cosa: se acerca la Navidad.

Para algunos esta época del año comienza con el alumbrado de las calles, pero para otros, comienza con el estreno del anuncio de la Lotería de Navidad, el sorteo más famoso de nuestro país y que cada año nos regala nuevas historias con las que poder disfrutar y contagiarnos del espíritu navideño.

Hoy se ha presentado el anuncio de este nuevo año, y se compone de cuatro partes distintas que os contamos a continuación:

Pilar y Félix

Esta es una de las historias más entrañables de las cuatro. Como hemos comentado anteriormente, el anuncio de la Lotería de este año se compone de 4 partes marcadas por la sencillez y el costumbrismo que alberga el día a día de las personas y esta primera es de las que mejor recoge todo esto.

Félix es un anciano que se acerca hasta la casa de Pilar, la exmujer de su hijo. Ella en un principio se siente extrañada de verle ahí y más cuando le dice que sus nietos no están, pero este le insiste a entrar.

Dentro de la vivienda de Pilar, Félix le explica que aunque no sea ya la mujer de su hijo, para el es tradición compartir la lotería de Navidad con quien considera parte de su familia. La Navidad es capaz de ablandar los corazones de las personas y dejar a un lado las disputas familiares, aunque en este caso no hace nada que mostrar el gran corazón de Félix.

Emilio y Gloria

En esta historia podemos a Emilio que se acaba de jubilar pero se resiste a abandonar su empresa de toda la vida, lo cual chirría a Gloria, la nueva gerente, porque entiende que ya ha trabajado bastante y que ahora le toca descansar y dedicarse a otras tareas.

Gloria aprovecha que ve a su antiguo jefe en las oficinas para decirle lo siguiente: "Este año, el número de la lotería de la empresa lo he elegido yo".

Lo interesante de esta historia es la doble sorpresa que esconde; primero es la del número de lotería puesto que coincide con la fecha en la que Emilio fundó hace cuarenta años la empresa, desatando la emoción del antiguo gerente y la segunda es que Gloria es la hija de Emilio.

Carmen y Víctor

Si la historia de Félix y Pilar es entrañable, esta desborda emoción y ternura por los cuatro costados. Cuenta la relación que mantienen Víctor, un enfermero, y Carmen, una paciente de la que cuida y a la que tiene que llevar a una de las salas del hospital en el que se encuentra para seguir con su tratamiento.

De camino al lugar se topan con una televisión donde están hablando de la lotería de Navidad y podemos ver como Carmen mira de reojo, reflejando tristeza e incertidumbre en su mirada, dado que piensa que como está enferma no puede imaginar ningún futuro.

Víctor por su parte al ver desanimada a su paciente, decide compartir con ella un décimo de lotería, algo que ilusiona y cambia rápidamente la actitud de ella, haciendo que esta sueñe e imagine lo que haría con el dinero del premio.

Quiero recalcar el valioso mensaje que esconde esta parte del anuncio, pues por un lado hace una analogía perfecta de lo que un simple gesto de bondad y generosidad puede hacer en las personas. Y por otro lado muestra la importante de soñar para las personas que se encuentran como Carmen, pues brindan una dosis de fuerza y esperanza que ayudan a luchar cada día y a sobreponerse ante cualquier dificultad.

Ramón y José

Esta última historia cuenta la historia de Ramón, un padre de familia que decide regalar un décimo de lotería durante una comida a toda su familia menos a José, el novio de una de sus hijas.

La sorpresa para Ramón llega cuando durante la comida José les dice que les ha llevado un boleto para él y su mujer, por lo que rápidamente Ramón hace que se le cae el sobre donde va el décimo de su hija al suelo, y cuando se agacha a recogerlo escribe corriendo el nombre de su futuro yerno.