Nueva generación

El hijo de Iker Casillas ya juega en las categorías inferiores del Oporto

El hijo de Iker Casillas ya juega en las categorías inferiores del Oporto

Martín, de tan solo 4 años, ha entrado en la escuela del conjunto portugués y Sara Carbonero asegura que a su padre se le cae la baba con él.

Iker Casillas y Sara Carbonero se han adaptado totalmente a su vida en Portugal. Desde que el portero abandonara el Real Madrid y fichara por el conjunto blanquiazul allá por 2015, la pareja ha crecido junto a sus dos hijos y han compartido muchas imágenes de sus paseos, sus salidas a restaurantes y las visitas a monumentos de la ciudad.

Por si fuera poco, en los últimos días los felices padres han dado un paso más en su integración en el país vecino y han apuntado al mayor de sus hijos, a Martín, a la escuela de fútbol del Oporto. Esta decisión ha creado una alegría extra en el guardameta español, ilusionado por tener otra cosa más en común con su pequeño.

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La tarde en la que conquistamos el miedo . #Martínylasolas #agárratefuerte #pequeñosgrandeslogros #Porto #slowlife

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"A mí me daba igual el deporte que hiciera porque lo único que quería es que realizase una actividad con la que aprendiese valores como el trabajo en equipo. Claro, ahora que nos hemos decantado por el fútbol, a su padre se le cae la baba. A Iker le hace mucha ilusión y es verdad que ahora tiene más complicidad con Martín", expresaba Carbonero.

A sus cuatro años todavía no se ha decantado por ninguna posición en el terreno de juego. Según su madre le gusta ser portero, pero por el momento, tanto él como sus compañeros juegan en todas las posiciones. Habrá que esperar para ver si continúa con esta afición, un deporte que le gusta todavía más a su hermano Lucas, que todavía no tiene edad para ir a la escuela de fútbol.

Sara Carbonero, contra la atadura de los teléfonos

La periodista utilizó su perfil de Instagram para subir una fotografía en un restaurante de la ciudad lusa y expresar un alegato contra el abusivo uso de los teléfonos móviles. "Quiero tomarme un café con alguien que sea capaz de mirarme sin sacar su teléfono. Ya saben, como antes, cuando éramos libres", comentó.

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