Alcaraz, de Miami al cielo
Desde su derrota en la segunda ronda de Miami el año pasado, Carlos tiene una marca de 63-5 y ha ganado ocho títulos, tres de ellos de Grand Slam.


Hace ahora un año, Carlos Alcaraz ya se había marchado de Melbourne tras caer en los cuartos del Open de Australia contra Novak Djokovic, a quien ganó el pasado domingo en la final de la edición de 2026. Después de aquella derrota, el murciano jugó en Róterdam y se proclamó campeón del ATP 500 que se disputa bajo techo. Venció en el partido por el título a Alex de Miñaur. Después alcanzó los cuartos en Doha, donde fue derrotado por Jiri Lehecka, y las semifinales del Masters 1.000 de Indian Wells, donde cedió ante el ganador del torneo, Jack Draper, antes de tropezar a las primeras de cambio en Miami frente a David Goffin. Entonces decidió tomarse un descanso y recargar pilas con su familia en México. Una decisión criticada, pero que cambió su temporada, y quizá su carrera, para bien. Porque a partir de ahí, casi todo fueron éxitos.
Desde aquel fiasco que vivió en Florida, la marca de Alcaraz es de 63 victorias y solo cinco derrotas. En la campaña de tierra arrasó: levantó el trofeo en Montecarlo (ganó a Lorenzo Musetti en la última ronda), fue finalista en Barcelona (le sorprendió Holger Rune), se saltó Madrid por precaución, acabó campeón en Roma batiendo a Jannik Sinner y volvió a superar al italiano en la final de Roland Garros, tras remontar y salvar tres puntos de partido.
Luego llegó la temporada de hierba, con triunfo en Queen’s (final contra Jiri Lehecka), el segundo allí de su carrera. En Wimbledon, Sinner le derrotó en el partido por el título, pero afrontó con esperanzas y sed de revancha la temporada americana de pista dura. En Cincinnati levantó un nuevo trofeo, que le arrebató al propio Sinner. El pelirrojo tuvo que retirarse por lesión y Carlos volvió a poder con él en la última instancia del US Open. Fue su sexto título de Slam. Tras un paso discreto por la Laver Cup, en San Francisco, donde Europa fue derrotada por el Resto del Mundo y él cedió ante Taylor Fritz, se vengó del estadounidense en la final de Tokio (23º título). A continuación, tropiezo en París ante Cameron Norrie y decepción en las ATP Finals, que se le escaparon ante su gran rival, Sinner. Lo ocurrido en el Open de Australia 2026 ya es historia.
“Después de decir que iba a parar una semana sin coger la raqueta, la gente se me echó encima: ‘¿Cómo no vas a volver a los entrenamientos?’. Pero para mí, mentalmente, es muchísimo más importante estar fresco y bien para luego rendir mejor en pista”, dice Alcaraz, que tiene clarísimo el camino a seguir.
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