OPEN DE AUSTRALIA

Schnur y el humo en Australia: "Nadal y Federer son unos egoístas"

El canadiense criticó a los dos tenistas por su poca implicación a la hora de protestar por las condiciones en las que se juegan los partidos de la previa del Open de Australia.

Los ánimos estallaron en la jornada de la previa de este miérocles en el Open de Australia, donde los jugadores tuvieron que luchar contra otro día de humo. La previa tuvo que suspenderse por segundo día, primero por el humo de los incendios y después por la fuerte tormenta que limpió el aire pero que puso fin a la jornada en Melbourne Park.

Los organizadores del torneo han sido criticados por seguir con la previa pese al retraso inicial del martes y con jugadores quejándose de dificultades respiratorias y una de ellas, Dalilia Jakupovic, tuvo que retirarse tras sufrir un ataque de tos.

El canadiense Brayden Schnur, número 103 del mundo, criticó con dureza a Roger Federer y Rafa Nadal por no defender las condiciones de los jugadores de menor ranking en la previa. "Tiene que venir de los mejores jugadores. Roger y Rafa son un poco egoístas al pensar en ellos mismos y sus carreras", relató el tenista a Australian Associated Press tras su victoria en la previa ante el austriaco Sebastian Ofner.

"Ellos están cerca del final de su carrera y están pensando en su legado. No están pensando en el deporte y en intentar hacer algo bueno para el deporte. Roger y Rafa necesitan intensificar en qué condiciones jugamos". Schnur también criticó que se sintío "super sequedad" en la garganta y que las condiciones "no eran 100% normales. Intentantaba empujarnos a la pista porque jugábamos la previa".

El francés Nicolas Mahut puso una foto suya llevando una mascarilla en su boca y en la nariz junto al texto: "Preparado para mi partido de primera ronda". Vasek Pospisil, miembro del Consejo de Jugadores de la ATP, tuiteó: "Es hora de que los jugadores se unan. Esto es absurdo".

Australia atraviesa una de sus peores temporadas de incendios forestales, con incendios que ya duran meses y que han matado a 28 personas, destruido más de 2.500 casas y arraso cultivos y bosques en una superficie del mismo tamaño que Bulgaria.