"La lesión que tengo no ha retirado a nadie"
Capítulo I Rafael Nadal Parera (26 años) no compite desde su derrota ante Lukas Rosol, el pasado 28 en junio en Wimbledon. En exclusiva nacional, Nadal detalla a AS los pormenores de su lesión y la recuperación que afronta.


Lo penúltimo que sabemos de Rafa Nadal es que, fuera de las pistas de tenis, compite en torneos de golf... y también se ha convertido en un buen jugador de póquer. ¿Cómo se le da esto último.?
En el golf tengo hándicap 3,9. El póquer es un juego especial en el que tienes que estar concentrado todo el tiempo. Disfrutas y te da una oportunidad para pensar. Está muy bien cuando tienes tiempo libre fuera de las pistas.
¿Tiene también un entrenador personal en el póquer?
Ja, ja... tengo un entrenador personal, pero no puede ser como mi tío Toni en el tenis, claro. Lo que sí intento es tener también mi propio estilo, agresivo y con un buen control mental. En eso sí se parecen el tenis y el póquer, en la importancia de la parte mental.
¿Cuál es su situación actual en el proceso de recuperación que lleva de la lesión sufrida en la rodilla izquierda y cuáles son sus eventuales posibilidades de reaparecer antes de final de 2012?
Estoy trabajando muy duro, aunque no lo hago en la pista de tenis, con sesiones de natación y de rehabilitación, en el gimnasio y con mi fisioterapeuta. Hago musculación, bicicleta... quiero recuperarme hasta el punto en el que estaba antes de la lesión: yo llevaba una temporada de tenis increíble. Nado un kilómetro diario en el mar con traje de neopreno: se flota mejor. La rodilla viene respondiendo bien pero mi única prioridad es reaparecer cuando la rodilla se encuentre al 100%. La única realidad sobre mis opciones de reaparecer antes de 2013 es que... no lo sé.
Aunque sabemos que no le trae buen recuerdo, ¿podría detallar el proceso de su lesión y cómo termina haciéndole perderse los Juegos Olímpicos y el US Open? ¿Se lesiona ante Rosol? ¿Cómo sucede?
No pasa con Rosol... ni después de Rosol, porque ya no vuelvo a jugar. En el Masters 1.000 de Indian Wells, en marzo, tengo una rotura parcial de tendón en la rodilla izquierda. Es una rotura pequeña. Pero tras esa rotura es cuando tengo que retirarme en las semifinales de Miami. Comienza la temporada de tierra batida y se van poniendo parches: infiltraciones y tratamiento. No sé si hubiera tenido que parar ahí, pero yo aguanto el dolor muy bien y empiezo a jugar la que ha sido una de las mejores temporadas de tierra batida en mi vida. Hasta que llega Roland Garros...
Y...
Como digo, estaba jugando increíble. Uno de los mejores Roland Garros en mi carrera, no sé si el mejor. Y ahí empieza a doler de verdad. Sigo jugando, claro, porque se trata de Roland Garros y tengo que tratarme con antiinflamatorios para jugar semifinales y final, si es que quería tener oportunidades de hacerlo. No sé qué hubiera pasado de no tratarse de Roland Garros....
Se va a la hierba, a Halle, donde ya claramente no se mueve a tope, pierde con Kohlschreiber... y después llega Wimbledon.
En Halle ya iba mal, iba limitado, pero ahí aún confiaba en recuperarme para Wimbledon. Entonces, entre Halle y Wimbledon, los entrenamientos se vuelven terribles: es el dolor en la rodilla izquierda. Quizá tendría que haber parado ahí, porque los entrenamientos ya se habían vuelto tan malos que apenas podía entrenarme... pero venía Wimbledon. Allí me voy y juego con infiltraciones desde la primera ronda; de lo contrario, hubiera sido imposible. Quizá hubiera tenido que parar después de Roland Garros. Con seguridad, lo hubiera hecho así en cualquier otra circunstancia, pero el torneo que venía era Wimbledon y yo siempre quiero jugar allí: es Wimbledon.
Y allá vamos: gana a Bellucci y en segunda ronda llega Rosol, el último día hasta hoy en que Rafael Nadal ha pisado una pista en alta competición: es el 28 de junio de 2012 en la Centre Court del All England....
Llega un momento en el que las rodillas te dicen que tienes que parar, y es cuando el dolor te limita. Como digo, siempre he resistido muy bien el dolor, pero llega ese momento, ese día de Rosol, en el que empiezas a pensar cómo tienes que poner la pierna cuando arrancas y vas a por la bola. Después de Indian Wells había aguantado con infiltraciones y todo lo demás. Después de Roland Garros, básicamente yo ya no podría haber seguido jugando. Pero al llegar a ese punto de dolor que he descrito, entonces... entonces ya es imposible competir.
(Cuando Rafael Nadal recuerda estas secuencias, a su cara asoma una mueca que mezcla dolor, decepción y amargura: y que es tan difícil de describir... como de ver en cualquier otro momento).
Pese a todo, Rafa, aún hace un intento casi a la desesperada para llegar a los Juegos Olímpicos de Londres: era el abanderado de España.
Perderme los Juegos Olímpicos fue muy duro y muy triste. Fue una decisión difícil y que se hizo más complicada por el hecho de ser el abanderado. La pérdida de ránking no me afecta: se puede recuperar. Si te pierdes un torneo de Grand Slam, sabes que habrá más oportunidades próximas. Los cuatro torneos grandes están cada año. Pero los Juegos Olímpicos son una vez cada cuatro años. No sabes lo que pasará dentro de cuatro años. No me gusta perder esta oportunidad. Pero tengo suficiente motivación para seguir intentándolo: esta lesión no ha retirado a nadie. Gané en Roland Garros. No estoy asustado.
Olvidemos los males. ¿Cómo ha apreciado desde fuera este tramo más reciente de la temporada? Hablemos de la Copa Davis y del equipo de España, ya en la final ante la República Checa, de la explosión de Andy Murray...
¿Qué puedo decir de la Davis? Estoy feliz por el equipo. Todos son grandes amigos y han hecho un esfuerzo grandioso. Especialmente, me siento feliz por David Ferrer, que lleva una temporada fantástica. También me hace feliz que Andy Murray haya ganado su primer torneo de Grand Slam. No creo que sea por Ivan Lendl. Andy ya había jugado cuatro grandes finales en los últimos tres o cuatro años y lo merecía. Cuando estás en las finales es que ya le ganas a los mejores: estás ahí. No sé cómo le cambiará este triunfo de Nueva York, más el de los Juegos Olímpicos. Normalmente, cuando te llega este momento es más fácil repetir.
Noticias relacionadas
¿Veremos a Nadal en la Davis, en la República Checa, en noviembre? Allí, en 2004, en Brno, un chico de 17 años empezó a forjar un mito: era Rafael Nadal.
Fueron mis primeras grandes emociones. Fue inolvidable. Es curioso: los checos tienen casi el mismo equipo, con Berdych y Stepanek. Falta Jiri Novak, que me ganó entonces. Pero nos pondrán una pista tanto o más rápida que la de Brno, que ni siquiera estaba homologada. En la Davis te tienes que plantear qué es lo mejor para el equipo. Tiene que jugar el mejor para el equipo en cada momento. Es como si Messi no juega en todo el año y llega la final de la Champions y sí está bien. ¿Qué haces? Yo quise jugar este año y no pude. No veo cómo de aquí a menos de dos meses yo puedo ser el mejor para el equipo. Ahora, la mejor lección es el ejemplo diario.