Verdasco se desinfló
El madrileño pagó la fatiga del encuentro frente a Rafa Nadal del día anterior y se despidió del torneo. Cayó por un contundente 6-1 y 6-2 sin apenas oponer resistencia.


Las pulsaciones de Madrid, con Nadal eliminado, bajaron a la mitad. También las de Fernando Verdasco, que después de la batalla de más de tres horas con Rafa el día anterior, claudicó sin gloria frente a Tomas Berdych: 6-1 y 6-2 en una hora y seis minutos. Cancha a medias, modorra primaveral, tiros planos del checo y las palabras del números dos mundial aún resonando por los pasillos: "Si la pista no cambia, será un torneo menos en mi calendario". Cóctel amargo, de difícil digestión para la afición.
"¡Como ayer, Fernando!", gritaba la grada. Pero el madrileño no tenía o no sabía de dónde sacar recursos para plantar cara al número siete del mundo. El hombre que un día hiciera callar a Madrid, en el Rockódromo, en el 2006 tras deshacerse de Nadal, no tuvo demasiado trabajo con Verdasco. En la primera manga, un primer break en el cuarto juego y otro en el sexto le llevaron a adjudicársela. Con saques a más de 200 km/h, en un ejercicio de efectividad de sólo 29 minutos.
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En el segundo, la misma historia. Con Verdasco intentando enchufarse sin encontrar la clavija que le llevara a sus segundos cuartos de final en Madrid. El español, 19 del ránking y que podría haber sumado preciosos puntos de cara a la carrera por una plaza olímpica que disputa con Feliciano y acaba en Roland Garros, no carburó. Con su primer servicio sólo se logró poco más de la mitad de los puntos (55%) y firmó 24 errores no forzados. El checo aprovechó las cuatro bolas de rotura que tuvo sin ofrecer ninguna.
El beso a la pista azul con el que Verdasco celebró su victoria sobre Nadal tenía cicuta. El Mutua Madrid Open ya tiene una primera semifinal: Berdych se medirá mañana a Juan Martín del Potro, que no sufrió mucho ante Dolgopolov: 6-3 y 6-4.