Isner aparta a Djokovic de la final de Indian Wells
El norteamericano derrotó al número uno mundial por 7-6, 3-6 y 7-6 y se enfrentará con el ganador del Nadal-Federer.
El gigante John Isner (2,06 metros de altura) ha dado la sorpresa derrotando en la primera semifinal de Indian Wells al número uno mundial Novak Djokovic en tres sets: 7-6, 3-6 y 7-6.
El tenista de Greensboro (North Carolina) disputará así la primera final de un Masters 1000 frente al ganador del gran clásico del tenis mundial, que vivirá en el Indian Wells Tennnis Garden la vigésimo octava edición de un Nadal-Federer.
Isner cimentó su triunfo en su gran servicio (20 aces), con el que ganó el 74% de los puntos jugados con primer saque, y en su mejorada consistencia desde el fondo de la pista. Sigue siendo tan agresivo como antes, pero se mueve mejor y falla mucho menos.
La nueva estrella del tenis norteamericano se mostró intratable con su servicio y acabó llevándose la primera manga en el tie break por 9-7, tras no afrontar una sola bola de rotura y firmar ocho saques directos por uno de su rival.
Sin embargo Djokovic no bajó su nivel y forzó la máquina llevando a Isner de un lado a otro de la pista. Una estrategia que resultó acertada y que le llevó a aprovechar una de las cuatro opciones que tuvo para arrebatar el saque de su rival, e igualar el choque al anotarse la manga por 6-3. Para ese entonces el serbio seguía sin ceder su servicio y parecía lanzado hacia el triunfo.
Pero Isner, que ya disputó en 2011 dos semifinales de Masters 1000, no estaba dispuesto a renunciar a una final grande y en casa. Apretó con el servicio y volvió a resultar inexpugnable para Djokovic. En el undécimo juego dispuso incluso de un 0-30 inicial y una primera bola de partido sobre el servicio del campeón del Abierto de Australia, salvada con maestría por el serbio.
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Pero en el desempate definitivo Isner siempre marchó por delante en el marcador, gracias a los mini breaks cosechados en el segundo y cuarto punto del juego decisivo. Su saque fue un cañón y no dio opción alguna. En la cuarta bola de partido, la primera con su servicio, logró la victoria más importante de su carrera deportiva hasta el momento.
Mañana tendrá enfrente otro gran reto. Su rival será en cualquier caso uno de los dos hombres más carismáticos del tenis y gran dominador del circuito en los últimos años. Esperemos que sea Nadal, aunque seguro que no se amedrantará con ninguno de ellos.