Arantxa: "Ahora decido yo lo que quiero decir"
Arantxa Sánchez Vicario presentó ayer en Barcelona su libro '¡Vamos! Memorias de una lucha, una vida y una mujer', en el que desmitifica la relación que parecía tener con su familia, a la que ahora acusa como culpable de su endeudamiento.


Soy la misma persona de siempre, sólo que ahora decido lo que quiero decir; no quiero esconderme y fingir una relación que no existe". Arantxa Sánchez Vicario pronunció ayer estas palabras durante la lectura de un comunicado en la presentación de ¡Vamos!, el libro de sus memorias que ha desatado una dura polémica que supera el ámbito deportivo y que deja en entredicho a uno de los clanes familiares más emblemáticos del deporte español.
El punto álgido llegó ayer durante la presentación, un tumultuoso acto en Barcelona donde los responsables de la editorial del libro, Esfera, no permitieron realizar ninguna pregunta a la protagonista, que estuvo acompañada, entre otros, por su esposo, Josep Santacana.
Arantxa revela en el libro que la relación con su familia es "inexistente" y acusa a sus padres de la mala gestión de su patrimonio: "Me han dejado sin nada y estoy endeudada con Hacienda". La extenista estima que durante sus 17 años profesionales ganó "45 millones de euros", de los cuales asegura no haber disfrutado.
Tras salir a la luz pública estos hechos, Juan José Burgos Bosch, abogado de Arantxa, ha ido desvelando los pleitos de la exjugadora contra su familia, plasmados en una querella criminal y dos demandas. "Desde hace más de dos años mi cliente ha pedido ver las cuentas y los demandados no las han rendido. Siguen empeñados en alegar la enfermedad del padre (padece un cáncer y Alzhéimer) para no responder".
Arantxa quiso evitar los tribunales, pero el abogado revela que "las acciones legales se producen tras requerir a sus padres y al abogado de la familia, en innumerables ocasiones, el traslado de información y control sobre su patrimonio, que no ha ocurrido hasta ahora".
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Ante estas afirmaciones Marisa Vicario, madre de la extenista, emitió un comunicado en el que decía: "Es inexplicable el dolor que sentimos. Esperaremos a la publicación del libro. Entonces será el momento en que yo y en nombre también de Emilio, mi marido, demos cumplida contestación a las falsas acusaciones".
La más grave es la querella criminal admitida a trámite en los Juzgados Penales de Andorra contra Emilio Sánchez Benito, padre de la extenista, y su abogado Bonaventura Castellanos Matorrodona por presuntos delitos de apropiación indebida y administración desleal de unos 14 millones de euros.