Tenis | Abierto de Australia

Nadal es más grande que el gran maestro Federer

Un partido épico de Rafa Nadal ante Roger Federer metió al gran campeón de Manacor en su cuarta final consecutiva de Grand Slam, segunda en Australia. Rafa resistió pese a ceder el primer set, sometió a Federer y el domingo tiene la final con Djokovic o Murray.

Nadal es más grande que el gran maestro Federer
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Rafael Nadal, el yunque, vuelve a destrozar el pincel de Roger Federer. El infinito aire magistral de Federer se disipa ante Nadal, el dueño del espacio. En el juego de Federer, el tenista más estético de toda una era, el líder en la lista de Grand Slams, viaja ese halo de arrogancia llamado Hubris. Toda Hubris tiene su Némesis, su maldición. Y los dioses del tenis enviaron al gran Federer un regalo diabólico, un muchacho de Manacor diseñado como una maldición para el tenis insolente de Federer: y lo llamaron Rafael Nadal.

No puede ser casualidad que Nadal haya ganado a Federer 18 partidos de los 27 que han disputado sobre todas las superficies. O que le domine por 8-2 en enfrentamientos de Grand Slam, con los dos triunfos de Federer en las finales de Wimbledon 2006 y 07: esta última tras lesión de Nadal. Tras abatir el orgullo del gran maestro suizo, Rafa se planta en su cuarta final consecutiva de Slam. En dos de las tres anteriores, Wimbledon y US Open, Nadal tuvo que capitular ante Novak Djokovic. El domingo viene la segunda final de Australia en la carrera de Rafa. El gran guerrero de Manacor tendrá que esperar hasta el mediodía de hoy para conocer su rival en el último combate oceánico: Andy Murray o ese Djokovic que en 2011 ganó a Nadal seis finales, una tras otra.

Decisión.

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La decisión impenetrable de Nadal abruma a Federer. Le fuerza a tomar malas decisiones. Ya no se trata de la bola alta y cruzada que mortifica el revés de Federer (no tanto en una pista tan blanda como la del Laver Arena): cuando Federer se ve ante Nadal... se sabe envuelto en una guerra: "No lo sintáis demasiado por mí", dijo Roger. Suena como el condenado que negocia con el corredor de la muerte...

Tras 56 durísimos minutos, Nadal concedió el primer set por un error en la muerte súbita. Pero Rafa conoce el fallo moral de Federer, que quiso descansar de tanta pesadilla... y encajó un 0-5: 6-2 para Nadal en el segundo set, entre contragolpes imposibles de Rafa y 1-0 en el tercero, tras los fuegos artificiales del Día de Australia: que amargaron aún más a Federer. Cuando Nadal sacó adelante el tie break del tercer set, pese a ceder cuatro puntos seguidos (de 6-1 a 6-5), el final estaba escrito. Federer parecía aburrido. Harto. Y tras el 6-4 del cuarto set, el terrible Rafael Nadal, la Némesis de Roger Federer, se adueñó del Laver Arena.

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