Gran maestro Federer
Roger Federer, ya plusmarquista de títulos de Grand Slam (16), dio otro paso ayer para ser considerado como el mejor tenista de todos los tiempos. Al dominar a Jo-Wilfried Tsonga, Federer alzó su sexta Masters Cup, plusmarca absoluta del torneo de maestros.


Probablemente, David Foster Wallace, que veía una especie de dios laico en Roger Federer, hubiera escrito en su honor una edición de lujo de su obra póstuma: El Rey Pálido (Mondadori). Probablemente. Pero más allá de rey, héroe, supremo esteta o sumo sacerdote del tenis, sí sabemos que Roger Federer es el hombre que mejor juega al tenis en el mundo.
Sólo las lagunas mentales y la cruzada derecha asesina de un tal Nadal han impedido que Federer lleve a cifras asombrosas las estadísticas mundiales. "La gente no tiene ni idea de lo bueno que es Federer", dijo una vez Ivan Lendl en AS. Bueno, no es toda la gente...
Al batir a Tsonga ayer en una victoria con la marca de la casa, Federer hizo récord absoluto de títulos en Masters Cup: seis. Y, con su final número 100 en la ATP y su título número 70, Roger recuperó el número tres del mundo.
Bache.
Pero estos laureles surgieron entre los habituales, pintorescos (¿y tolerables...?) baches de consistencia del gran jefe o héroe pálido.
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Tras marear al nervioso Tsonga con sutiles mezclas de juego, Federer sirvió para ganar la final con 5-4 en el segundo set... pero cedió ante el primer amago de cansancio y la agresividad desesperada de Ali Tsonga. En la muerte súbita, Roger tuvo 5-4 y dos servicios. Perdió uno de esos saques y no pudo concretar el primer match point en 6-5... ya bajo el servicio monstruo del explosivo atleta francongoleño.
En el set final de la Masters Cup, la ansiedad fue devorando a Tsonga. La raqueta de Federer se movía como un pincel o un capote púrpura en el lance templado. Ritmo, gracia y el toque nacían, fluían y se hacían océano de tenis en la muñeca de Roger Federer. Antes del minuto 140, Tsonga se inclinó ante The Swiss Master, el Gran Maestro Suizo. "Cuando tú no estés, quizá puede ganar este título", dijo Jo a Roger: el verdadero rey pálido del tenis.