Rafa ya gana dos tercios de sus duelos con Federer
Polémica arbitral de Roger: "El línea no tiene ni idea"


Quizá por exceso de ansiedad mezclada con respeto hacia el gran Roger Federer, Nadal dejó escapar un primer set que controlaba con autoridad: 4-2... y 0-40 en 5-5, tras el primer estirón de Federer. Rafa acabó perdiendo ese set inicial (5-7), pero ya sólo cedió cuatro juegos para cerrar con parcial de 12-4 (6-1, 6-3), en la que es su victoria número 16 sobre Federer en 24 duelos: dos tercios exactos.
Con la cubierta de la Caja Mágica cerrada mientras en el exterior lucía el sol, Federer pilló ritmo tras un mal comienzo. Era un partido indoor, con los efectos reducidos por la falta de las corrientes de aire. Eso favorecía a Federer. Pero Nadal tuvo bola incluso para 3-0. Nadal restaba y jugaba desde muy atrás. Federer fallaba y fallaba... pero iba ajustando el revés, cada vez mejor. Roger empató en 4-4; en 5-5 salió del 0-40 con cinco primeros servicios envueltos con guante de seda en mano de hierro. Cuando Federer remató el set en 7-5, Nadal parecía estar ante un buen problema. No fue así.
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Desde el comienzo de la segunda manga, Federer (ni un solo ace) ofreció sensación de desidia. Y, en el primer juego, punto de break para Nadal, una derecha volandera de Rafa mordió el córner izquierdo de Federer. Picó línea, pero Federer paró el punto mientras Nadal percutía un revés ganador. El árbitro, Mohamed Lahyani, bajó, marcó la bola y refrendó la decisión: "Sabes que tengo razón y que tu línea no tiene ni idea", dijo Federer a Lahyani. "Roger, ya es suficiente", cortó el árbitro. Ahí se trabó Federer. Nadal cerró el set en 6-1, con sólo tres errores no forzados.
En la tercera manga, Nadal selló el break en 3-1, tras otra bola polémica cantada out por Lahyani y Nadal, y corroborada por el Ojo de Halcón. "Los líneas siempre tienen razón", ironizó Federer, que, tieso y tenso, entregó set y partido en 6-3 para Nadal, tras un juego lamentable al resto. "Un gran jugador sabe ganar sin estar bien", dijo Nadal. Pues eso.