Ferrer y la tierra ponen a España con cinco títulos
Nicolás Almagro perseguía el hecho inédito de encadenar victorias en tres de los cuatro torneos de tierra de la gira suramericana: Costa do Sauipe, Buenos Aires y Acapulco. Pero en México se encontró con Ferrer, que se llevó el quinto título del año para España.


Cinco títulos de 18 posibles, los mismos que la Armada había computado a estas alturas en 2010 (el año del récord de veinte) sitúan a España líder del circuito ATP. David Ferrer, que impidió a Nicolás Almagro encadenar tres títulos seguidos al batirle en Acapulco por 7-6 (4), 6-7 (2) y 6-2, fue el encargado de cerrar una triunfal gira por el reducto de torneos de tierra que preceden a los Masters 1.000 en rápida de EE UU.
Santiago de Chile fue para Tommy Robredo, Nicolás Almagro ganó en Costa do Sauipe (Brasil) y Buenos Aires y el alicantino retuvo su corona y los 500 puntos que otorga Acapulco. Esto, con Nadal sin estrenarse todavía.
El incansable Ferrer -14 victorias y dos derrotas con otro título en la pista rápida de Auckland- sometió a una tortura al castigado cuerpo de Almagro, que empalmó tres extenuantes semanas. Aprovechó seis de siete bolas de break y con ello consiguió afianzarse en el número 6 mundial. El murciano se acerca al top-ten.
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"Es mi mejor inicio de temporada", explicó Ferrer (28 años), que en noviembre alcanzó el Masters de Londres y en enero disputó las semifinales en Australia. "Este año gané a Nadal, porque estaba lesionado, pero es mejor jugador que yo; veo muy complicado derrotar a alguno de los grandes", se sinceró.
La tierra, cada vez más acorralada, es territorio rojo. Y la gira sudamericana, que evita la mayoría de los 30 mejores del ránking, un bálsamo: Robredo resucitó, Almagro sumó 1.000 puntos y Ferrer se llevó el mejor botín. Que dure.