"Nadal no haría lo mismo con raquetas de madera"
A los 76 años, Ken Rosewall, titular de ocho Grand Slams y de la Orden del Imperio Británico, sigue tirando el revés cortado que le hizo famoso. Una de las grandes leyendas de Australia analizó para AS el Abierto.


Usted nació en 1934, como Maureen Connolly, Little Mo. Excepto Wimbledon, lo ha ganado casi todo en el tenis, y fue capaz de jugar finales de torneos, ya con más de 40 años. Sigue viviendo donde nació, en Sydney. ¿Cómo ve el momento actual, con Nadal y Federer?
Es una rivalidad genial para el tenis y que está elevando el interés por el juego. Va inflando este deporte. Los que viven esta época deben disfrutarla. Hay récords y grandísimos partidos. Se trata de dos grandes campeones con distintos estilos. Hasta ahora, Roger Federer ha ganado más torneos del Grand Slam, pero Nadal es más joven y, si se cuida y mantiene sano, puede alcanzar o superar los récords de Roger.
En los pasillos del Rod Laver Arena, Rosewall, impecablemente trajeado y conservado, debate también la rivalidad Nadal-Federer con Pat Cash, otro mito australiano. Cash tiene lo único que le falta a Rosewall: el título de Wimbledon).
¿Le recuerda Nadal a alguno de sus viejos competidores, a alguien en especial?
Por juego, a nadie. Es distinto al resto. Por instinto competitivo y por cómo lo da todo en la pista, sin dar respiro al rival, se parece a Connors.
¿Y en relación al resto de españoles que conoció?
No tiene nada que ver. Los españoles con los que yo me relacioné más, Santana y Gimeno, jugaban con esas viejas raquetas de madera y hacían cosas completamente distintas. Las raquetas tenían menos cabeza, menos superficie de contacto. Con esas raquetas, Nadal no podría conseguir ese efecto topspin como de gancho que imprime a su juego, tendría que jugar de otra manera.
De 1957 a 1967, Rosewall se integró brillantemente en el Tour de profesionales de Jack Kramer, junto a otras grandes figuras: Newcombe, Gimeno)
¿Hasta qué punto ha cambiado el juego?
No se trata sólo de los materiales. Todo es otra cosa. Hace 50 años no podíamos despegar el pie del suelo en los saques. Si hubiéramos sacado como se hace hoy, siempre habría sido falta de pie. Había menos jueces en las pistas y se controlaban menos otras normas como el doble toque. Las raquetas de madera, al tener menos superficie, no imprimían tanta potencia de liftado, pero sí permitían más control y menos topspin.
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¿Quién es el mejor jugador que ha visto, Ken?
De los míos, mi compatriota Lew Hoad. Tenía tantos perfiles Lew podía jugar con mucha clase o tirar de potencia. Pancho Gonzales y después por lo que han ganado, Rod Laver, mi gran rival, y Roger Federer.