Nadal frente a Roddick en el torneo más difícil
Rafa nunca ganó la Masters Cup: puede sumar 1.500 puntos


Ayer, Rafael Nadal ocupó el centro de la escena del refulgente O2 Arena, en Greenwich, como si se tratara del Shrine Auditorium o el Kodak Theater de Los Ángeles, los santuarios de los Oscars de Hollywood. Los focos se concentraron sobre Nadal en el momento en que despedía a Charly Moyá, como si en una de esas grandes noches de la Academia, Russell Gladiator Crowe estuviera entregando un Oscar de fin de carrera a Paul Newman o Robert Redford. La carga del protagonismo se repartió entre Moyá, estrella que se va extinguiendo, y Nadal, Rey Sol de la ATP
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Hoy no hay más tiempo para despedidas, sino para asaltos. Si Nadal es Rey Sol o Rey Planeta (¿qué queda entonces para el gran Federer?), debe empezar a demostrarlo sobre la moqueta turquesa del Arena, un pabellonazo clavado a los de la NBA. Hacia las 21:15 horas, tras el turno de dobles Nestor-Zimonjic contra Norman-Moodie, Nadal, el número uno del mundo, el líder de la Lista de la ATP, enfila ante Andy Roddick la senda de elefantes que le separa de la Masters Cup: el título de mayor calibre que aún no ha tocado el número uno. Antes, a la hora del almuerzo, Djokovic y Berdych abrirán este Grupo A del torneo.
En caso de apuntarse el título en el Arena, Nadal podría redondear una suma de 1.500 puntos ATP y 1.630.000 dólares: eso, si gana todos los partidos. "Pero es un torneo tan difícil porque, además de ser pista rápida y bajo techo, aquí están los mejores del mundo y no tienes tiempo de entrar en juego o de salir de dudas", analiza el analítico Nadal: tiene argumentos. Roddick, otro tipo bastante articulado, le ganó en tres sets la última vez que jugaron, en semifinales del Masters 1.000 de Miami. Aunque Nadal domina por 5-3 los duelos directos, parece que Roddick (que pega el saque con facilidad más allá de 240 km/h) hubiera cocido aquel día en el horno de Miami el plan de asalto a la fortaleza del Rey Sol de Manacor: "Necesitaré ser agresivo quedarse en el fondo de la pista ante Nadal es inútil, sin sentido". Sea como sea, se acabaron las despedidas y empieza la función. Gladiator Nadal busca otro Oscar.