"Sólo pienso tomarme cinco días de vacaciones"


Tras todo lo conseguido ya, ¿cuál sería el siguiente objetivo? ¿Pasa por reforzar el número uno?
Siempre he dicho que mi objetivo no es el número uno. El objetivo es seguir ganando, seguir estando arriba y tener opciones cada vez que salga a jugar. O sea, el objetivo es seguir igual. Ha sido un año fantástico, o sea que hay que seguir trabajando como hasta ahora. Sólo pienso descansar por vacaciones un total de cinco días. Lo que pase en Australia a finales de enero será muy importante.
Viene de tener una sobrecarga en el hombro. ¿Estuvo entrenando sólo el saque?
Es cierto que lo estuve entrenando, y también es cierto que intento sacar más fuerte de cómo lo hacía antes. Pero hemos ido entrenando todo en general, y no sólo para este torneo en concreto, sino con miras a largo plazo. Sin un buen diciembre, no hay un buen enero. Siempre ha sido así. El hombro llega perfecto. Y, por suerte, las rodillas, también.
Ha cambiado completamente el escenario, en relacíón a la situación de aquí mismo en Londres, hace un año. Incluso el sorteo ha sido mejor, ¿no?
Pero las condiciones siguen no siendo las mejores para mí. Es cierto que en 2009 sólo tuve enfrente a jugadores que pegaban muy plano, y ahora no es totalmente así, aunque nadie puede decir que Roddick, con su saque, sea un rival a desear en pista rápida y bajo techo. Lo que ha cambiado es que estoy listo para competir de nuevo, sin desconfianza ni ansiedad.
¿Cómo resumiría sus planteamientos, a la hora de acortar o remodelar el calendario?
La opción mía no es exactamente acortar el calendario, sino alargarlo, pero con un formato distinto. Acercaría más al US Open las fechas de este torneo, la Masters Cup, que ahora están separados por dos meses, y así cerraría más pronto la temporada de los torneos obligatorios. Así no se obligaría a los jugadores a competir más e incluso se les da una opción.
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Y, en fin, el análisis de la pista y sus expectativas en el torneo...
La pista no es ni muy lenta ni muy rápida, aunque la bola se queda un pelín muerta y, si no estás pegando perfecto, cuesta más sacar a la gente de posición. Nada me favorece, por eso digo que me resulta tan difícil de ganar: están los mejores del mundo y es bajo techo, así que apenas tienes tiempo de entrar en juego. En el US Open, por ejemplo, y a cinco sets, sí puedes aclarar tus dudas.