El Campeonato de España en Roma admite a Gulbis
El tenis español rozó una plusmarca histórica en el Foro Itálico de Roma. Sólo la derrota de Feliciano López ante el letón Ernests Gulbis impidió lo nunca visto: unas semifinales totalmente españolas. Pero sí pasaron Fernando Verdasco, David Ferrer y Rafa Nadal.


Segundo Masters del ciclo europeo sobre tierra batida, y la comparación surge inevitable: el circuito terrícola europeo se ha convertido en una suerte de feria taurina o combate de gladiadores, donde, sin sangre (por el momento) los lidiadores o combatientes hispanos salen victoriosos, rebozados en arena roja.
En Roma pasa lo que pasó en Montecarlo: de cuatro semifinalistas, tres son hispanos. Hispanos y gladiadores:cada uno a su celtíbera manera. "Además de jugar bien, los tenistas españoles son hasta guapos. Que me digan de dónde los sacan", se cuestionó John McEnroe, cierto día en Roland Garros. Los semifinalistas, los gladiadores de Roma son, por orden cronológico, Verdasco, Ferrer y Nadal. Y no hay pleno total con Feliciano López, pleno histórico en los Masters, cuatro de cuatro, quizá por un pelo, por esa bola de set que Ernests Gulbis pudo salvar con un saque directo en 4-5.
Primero, Verdasco volvió a doblar la mano de Nole Djokovic, quien, como la zorra, anticipa que las uvas estarán maduras para él en Roland Garros: donde Nole nunca ha ganado, evidentemente. Y ya no se trata sólo de Nadal o Federer: pese a necesitar tres sets y más de tres horas, el nuevo Verdasco, al que Darren Cahill asesora desde Las Vegas, dio la impresión de marcar el ritmo y llevar a Djokovic a remolque.
Noticias relacionadas
Esa impresión deberá confirmarla hoy Verdasco ante Ferrer en la primera semifinal (13:30 horas), segundo duelo directo en una semana entre dos rudos combatientes. Ante Tsonga, Ferrer fue, simplemente, una roca o muralla, áspera colina de Roma donde se estrellaron los vuelos y monerías atléticas de Tsonga. Tsonga puede haber aprendido del lenguaje corporal de Ferrer, que proclama: "Aquí se viene a sufrir".
Para sufrimiento, el de Wawrinka ante Nadal. El suizo, con su revés a botepronto, plantó cara hasta el 4-4 del primer set. 5-4. Sirvió Wawrinka. Nadal le noqueó con restos demoledores: 6-4... y 6-1. Parcial final, 8-1. Tras Verdasco y Ferrer, Nadal recibe al atrevido Gulbis, con quien hay algún asuntillo pendiente. O sea: Gulbis tiene un (gran) problema.