"Ser madre y ganar más títulos era todo un reto"
Kim Clijsters ganó el US Open 2009 después de tres años ausente de las pistas, años en los que se casó y alumbró a su hija, Jada Ellie. Tras conquistar el título en Miami con superioridad incontestable, Clijsters reapareció en tierra batida en Andalucía, en Marbella. Allí recibió a AS.


Enhorabuena por todo, por el matrimonio, por la maravilla que es Jada Ellie, por el US Open 2009 y por todas las lecciones que sigue dando. La incógnita más inminente es: ¿Cómo llegará a Roland Garros? ¿Cree que puede ganar en París?
Mi foco está puesto, evidentemente, en los Grand Slams. Siempre se quiere ganar los grandes Campeonatos, aunque en estos momentos, en tierra batida, yo pueda tener algún problema adicional. Básicamente, en tierra batida tengo que empezar de cero.
¿Se pueden concretar esos problemas?
La tierra te exige forzar más los tiros y buscar más los ángulos, con máxima precisión. Se necesita madurar más el punto. En Bélgica, durante el invierno y por el clima, se nos hace extremadamente difícil entrenarnos en pistas de tierra. Y...
No parece mucho pedir para la campeona del US Open 2009 y de Miami 2010...
Precisamente: vengo de la pista dura, sin pisar tierra en tres años. En Miami lo tenía todo controlado. Ahora debo cambiar registros de juego y hacer ajustes físicos.
En Miami triunfó tras una gran batalla con Henin en semifinales. ¿Cómo les va con esa rivalidad?
Ese fue un gran duelo, como el anterior, en Brisbane. Disfruté mucho jugando con Justine, como creo que le pasa a ella. No sé si se puede hablar de rivalidad: nos gusta enfrentarnos porque cada una sabe sacar lo mejor de la otra.
¿Cómo ha vuelto a las pistas de tenis después de casarse, después de ser madre...?
Lo tengo todo en la vida, aunque ahora ya me falte mi padre. Una casa y una hija maravillosas, soy feliz con mi marido: son las prioridades en mi vida. Pensé que podía volver a jugar. No estaba segura, pero me gustó el reto: ser madre, ser feliz... y ganar títulos.
¿Planea tener más hijos?
Brian y yo queremos más niños, en efecto, aunque mi idea es seguir jugando hasta los Juegos de Londres, en 2012.
¿Mantiene algún tipo de relación con Lleyton Hewitt, con quien estuvo comprometida?
Estuvimos juntos durante cinco años. Lleyton fue parte de mi vida. Hablamos en momentos puntuales, como cuando murió mi padre.
Se le nota su admiración por su padre, Leo Clijsters, que fue futbolista internacional con la selección belga. Incluso su hermana, Elke, está casada con Jelle Van Damme, del Anderlecht...
Mi padre fue mi modelo como deportista, como persona... y como padre. Me consoló mucho que, antes de morir, él pudiera conocer a mi hija.
Y, como jugadora, ¿de quién aprendió?
De Steffi Graf, el juego de piernas. De Arantxa Sánchez Vicario, la lucha y la determinación. Y de Seles, la actitud de buscar siempre la victoria.
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Otro de sus buenos amigos es un tal Rafael Nadal...
Es mi amigo, sí. Me encanta verle jugar. Volverá a ganar títulos, pero su juego es muy duro para su cuerpo. Rafa ha de ser listo con su calendario.