Radek Stepanek

"La final está al cincuenta por ciento; ni subo ni bajo"

Radek Stepanek es el número uno de la República Checa en la final de la Davis. Stepanek contó a AS sus expectativas. La rivalidad entre él y Nadal se remonta al quinto punto de una eliminatoria de 2004, en Brno. Ganó Rafa.

"La final está al cincuenta por ciento; ni subo ni bajo"
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
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Pregunta ineludible, para empezar. Usted juega con una raqueta especial, hecha a medida que no está en el mercado y que es carísima. Se la hacen expresamente para usted. ¿Cómo es eso?

Es así. Es un proyecto que esa firma en cuestión, Bosworth, empezó hace tiempo con una jugadora tan especial como Martina Navratilova. Se va ajustando pieza tras pieza hasta que la raqueta es la que se hace al jugador, y no al revés, como suele ocurrir. Martina estuvo antes que yo. Estoy orgulloso de haber sido escogido para esta idea, antes incluso de que salga al mercado.

(Stepanek, Berdych y el resto del equipo checo de la final de la Copa Davis se reúnen con AS tras una recepción en el Gran Marina con Jaime Martín, cónsul honorario de la República Checa. Ante el cónsul, el luchador Stepanek levanta el pulgar cuando se habla de la República Checa como eventual campeón de la Davis y lo baja cuando se habla de España).

¿Cómo encara su equipo esta final de la Davis?

Con un gran espíritu de equipo y con gran fe en la victoria. Ese espíritu y moral han sido los que nos han traído hasta esta final tras superar a los tres rivales más duros posibles, los que nadie quería: Francia, Argentina, y, al fin, Croacia en su propia pista. Sabemos que esta final de Barcelona será la confrontación más dura. Venimos a luchar, a combatir. Sólo queremos tres puntos y venimos a por esos tres puntos. Los más duros, sí. La final está al 50-50, reparto total de posibilidades. De ahí, ni subo, ni bajo.

(Stepanek, que mantiene una relación sentimental con la tenista checa Nicole Vaidisova, repite constantemente la palabra y el signo 'tres' con tres dedos: tres puntos. Y, por los pasillos del hotel y del World Trade Center, Radek enarbola su raqueta personalizada. Obsesionado con los detalles, Stepanek es el último checo que se incorpora a la fotografía con el cónsul).

Seguro que hay una fecha que marca su carrera: Brno, 8 de abril de 2004: Stepanek pierde, en tres sets, el quinto y decisivo punto de una eliminatoria entre su país y España ante un chico de 17 años: Rafa Nadal. España ganó esa Copa Davis. Ahí explotó Nadal. Y usted, Stepanek

(Entorna los ojos, siempre despiertos). Cómo no me voy a acordar: ese partido siempre será inolvidable para mí. Pero todo ha cambiado. Nadal y yo somos ahora dos jugadores diferentes. Todo es diferente: España juega en su pista, tierra batida, no en aquella pista de Brno. También he jugado partidos muy duros contra Verdasco, los recuerdo bien. Nadal juega distinto ahora, pero siempre será mejor para él cuando vuelva a jugar en tierra.

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