"Comí mucho dulce para celebrar el número uno"
Dinara Safina (Moscú, 23 años) ratificó en el Madrid Open su condición de número uno, posición en la que relevó el 20 de abril a Serena Williams. Marat Safin también ocupó la cima de la ATP en el año 2000, un caso único en la historia. Se formó en Valencia, donde llegó siguiendo a su hermano.

¿Qué siente tan arriba?
Placer, porque era mi sueño. Siempre creí en que podría llegar y me ha pillado preparada. Ahora no me parece difícil mantenerme. No tengo esa presión que soportaba cuando era número dos y en cada partido pensaba en que no podía perder para llegar a la cima. Tras jugar en Miami, tuve que estar una semana sin ver una pista, porque salía con miedo a perder.
¿Y dónde se fue para quitarse esa tensión?
A Moscú. Pasé cinco días en casa, haciendo tonterías con las amigas. Me ayudó.
¿Cómo lo celebró el día que se enteró de que era número uno?
No me dio mucho tiempo, estaba entrenando. Pero sí que comí muchos dulces. Me encanta el dulce y siempre que tengo que celebrar algo, me regalo chocolate o una tarta.
Usted viene de una familia de deportistas en la que parecen haber sido programados para el éxito. En ese sentido, ¿recuerda su infancia como dura?
Mi hermano comenzó a jugar y yo le seguí, aunque nunca pensaba en dedicarme a esto. Después veía al resto de las chicas salir a la pista central y me apetecía también ser conocida por la calle, que me reconocieran. ¡Ahora lo he conseguido!
Desde la retirada de Justine Henin varias jugadoras han pasado por el número uno. ¿Por qué no hay una dominadora?
Porque a algunas aún nos falta madurar. Hay muchas jugadoras jóvenes en el top-ten y por eso cambia tanto. Yo creo que dentro de un año habrá ya más estabilidad.
¿Le molesta que Serena diga que ella es la número uno real porque usted aún no ha ganado un Grand Slam?
¡Todas pensamos lo mismo! Yo también creo serlo, porque es una cuestión de mentalidad. No tiene sentido salir a una pista pensando en que eres peor. Supongo que lo diría por eso.
¿Es verdad que dentro del vestuario femenino hay más tensión, menos amistades?
No lo sé. Yo me llevo bien con todas, pero sí es verdad que cuando entras en el top-ten cada una vive su vida. Bajas al vestuario pensando en tus cosas, te encierras tanto en ti misma que no quieres pararte ni hablar.
Ha llegado a decir que para ver a su hermano Marat sin grandes resultados, era mejor dejarlo.
Va a dejar el tenis a final de año y yo lo que quiero es que sea feliz. Si no disfruta en la pista, no tiene sentido que siga. El año pasado tuvo momentos en que su cuerpo estaba en la pista y su mente en otro sitio.
¿Su espejo en el tenis masculino es Nadal o Federer?
Soy más de Nadal. Le respeto mucho. Me gusta cómo tiene los pies en el suelo, cómo respeta a todo el mundo, cómo mejora. ¡Me encanta verle jugar!
Noticias relacionadas
¿Es posible para usted tener una relación sentimental estable?
¡Es imposible! ¡Ni me acuerdo...! (Se ríe). No le puedo decir a nadie 'espérame dentro de tres meses, o de cinco'. Me diría: 'Ahí te quedas'.