Nadal-Verdasco: dos trenes chocan en Madrid
Rafa no jugó por lesión de su rival y Fernando ganó a Mónaco


El Mutua Madrileña Madrid Open se balanceó ayer sobre un alambre. Para la sesión de la tarde (dos partidos a partir de las 20:00 h.) estaban programados los partidos Nadal-Kohlschreiber y Roddick-Davydenko. A las 16:00 se anunciaba la lesión en un pie del alemán. También la retirada del ruso con problemas en un aductor. No había partidos que dar a gente como algún enfadado espectador que se había gastado 798 euros en un abono de sesión nocturna y no había visto aún al número uno. Se recurrió a trasladar el Verdasco-Mónaco de la pista 2 a la central y se añadió el insulso partido de dobles de Fisher-Parrot contra Soares-Ullyett. El público, ansioso por ver a Nadal, mostró su descontento con pitos.
Pero hoy pueden ser compensados. A las 20:00 (La2), dos trenes chocarán en la arena de la Caja, en cuartos de final. Rafa Nadal y Fernando Verdasco, que ayer sudó lo suyo para levantar un partido que perdía 3-5 en el primer set con Mónaco (7-5, 6-2 final). Los hombres que protagonizaron el partido más largo del Abierto de Australia en una semifinal brutal. Los dos jugadores más fuertes del circuito.
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"Nos hubiera gustado jugar, porque así es más difícil afrontar los cuartos", advirtió tío Toni. "Ganar sin jugar nunca es malo, pero perder un día de ritmo puede ser perjudicial", analizó Nadal.
Enfrente tendrá a un Verdasco diferente. Modelado en el gimnasio de Las Vegas del gurú Gil Reyes y perfilado por su preparador físico de siempre, Vicente Calvo. "Nadal y él son los dos portentos físicos del circuito. Fernando puede golpear 300 bolas con máxima intensidad cuando otros no llegan a la treintena. Con Reyes trabajó mucho con pesas. Llegó con unos 95 kilos y ahora pesa 88, porque para la tierra hay que ser más ligero, tener más movilidad", cuenta Calvo. Es el nuevo Verdasco, el ocho del mundo, el que cuida ahora la dieta. Un jugador "que aún no ha encontrado su techo", dicen en su equipo. Un tren sin freno.